Aliado Feminista: ¿puede un hombre ser feminista?

He pasado varios días en los que, de una u otra forma, surgían dudas y debates en torno al papel de los hombres en el apoyo al feminismo, ya sea hablando en general, desde el análisis de mi propio papel o del de otros hombres.

La mayoría de las conversaciones en este sentido han surgido a raiz de las tendencias en los comentarios de la sección de una conocida tuitera feminista, @Barbijaputa, en eldiario.es, donde, pese a poder considerarse un espacio feminista, la mayoría de los participantes, o al menos los más activos, ya sean defensores de una idea, de la contraria o, realmente, de ninguna, somos hombres, por lo que, justo hoy, y en respuesta a esa invasión de espacios, se está llevando a cabo, en los comentarios de su último escrito, la iniciativa #TomaElDiario.

Hay personas, como Sara*, de la que comparto un texto que ella ha escrito a través de varios tweets, que saben ser oportunas aún sin proponérselo, explicando, probablemente mejor de lo que yo podría hacerlo, mi opinión al respecto:

Por qué considero que los hombres son aliados y no propiamente feministas:

El feminismo es un movimiento social y político que supone la toma de conciencia de las mujeres de la opresión que sufren para eliminarla, es decir, el feminismo es una lucha creada por la mujer para liberar a la mujer, ya que ésta ha sido oprimida históricamente por ello.

Históricamente, las mujeres han sido quienes han luchado contra sus propias cadenas porque son las que sufren la opresión. El feminismo es un movimiento por y para mujeres porque ellas son quienes deben luchar por su libertad, dirigir y protagonizar el movimiento.

Un hombre, por mucho que quiera ponerse en el lugar de una mujer, nunca va a saber lo que es sufrir por la condición de mujer. Puede mostrar empatía, puede solidarizarse con la lucha, pero nunca va a ser víctima directa de la misoginia, y digo directa porque pueden afectarle los roles de género, pero siempre va a ser a costa de la mujer; nosotras somos la razón por la que a un hombre se le ataca con machismo; nosotras somos el insulto, ellos reciben de manera indirecta la consecuencia de que lo femenino sea malo. Es la consecuencia de tener ciertos privilegios, son como “efectos secundarios”, pero no constituye opresión real por ser hombres.

Un hombre, al no estar oprimido por su condición de hombre, no puede liderar un movimiento que lucha contra una opresión que no sufre; un hombre, al no ser mujer, no puede liderar un movimiento que lucha contra la opresión que sufren las mujeres por serlo. Quienes deben llevar la voz, quienes deben liderar el movimiento y tomar decisiones, quienes lo representan, son quienes quieren libertad, y quienes quieren libertad son los oprimidos, en este caso las mujeres, así que somos nosotras quienes debemos protagonizar el movimiento.

Creo en el término aliado como el más adecuado para definir la posición del hombre en el feminismo porque su posición es secundaria, porque no participa activamente como lo haría una mujer, sino que su papel debe limitarse a escuchar, deconstruirse y formarse. Un hombre debe transformar su entorno y hacerlo feminista, un espacio seguro para la mujer, no debe preocuparse por ser el protagonista.

Y si veis esto como ignorar al hombre, es que habéis asimilado que al hombre le pertenecen todos los espacios en todos los ámbitos. Todos hemos asimilado el androcentrismo, rechazamos ver un espacio en el que el hombre no lleva la voz sino que es la mujer quien habla. Rechazamos la idea de que un hombre tenga que tener un papel pasivo en una lucha porque históricamente le han pertenecido todos los ámbitos.

Aliado es alguien que apoya una causa pero sin apropiarse de ella; alguien que empatiza pero sabe que jamás sabrá lo que siente el oprimido; alguien que sabe que las cosas pueden observarse desde fuera pero que nunca las verá con los mismos ojos que alguien que está dentro.

Personalmente, creo en el concepto de aliado porque creo que el hombre, al estar en posición de privilegio, tarda más en deconstruirse, porque siempre quedan conductas que muchas veces no percibimos pero pueden ser paternalistas o misóginas y las hemos asimilado, porque puedes pensar que estás haciendo algo bien pero no escuchar cuando te señalan conductas y eso no es propio de feministas, porque, al estar en posición privilegiada, lo tienes fácil para hacer uso de tus privilegios, incluso sin ser consciente de ello.

Al haber vivido toda tu vida teniendo X privilegios no es fácil desprenderse de ellos, el oprimido es quien detecta cuándo abusas de ellos. Las personas blancas somos aliadas de la lucha antirracista porque estamos en posición de privilegio y tenemos conductas interiorizadas, al igual que los hombres son aliados de la lucha feminista y los heteros de la LGTB+, por la misma razón: conductas interiorizadas de las que no es sencillo desprenderse y mucho menos estando en posición de privilegio respecto al oprimido.

FUENTE: twitter.com/superchenoista/status/726107637373394945


Debo admitir que alguna vez yo sí me describo como feminista, más que nada, porque no me confundan con quien dice “yo no soy feminista, yo creo en la igualdad” (que me suena igual que si alguien dijese “yo no soy tu tocayo, sólo me llamo igual que tú”, porque simplemente pienso que no ha entendido la palabra). También es cierto que dejo que el resto del mundo me defina como considere cada cual, si quiere llamarme feminista, bien, si quiere llamarme aliado, estupendo… como si quiere llamarme “mangina”. Pero esto no es sólo una cuestión de nombres, sino de límites, de espacios.

Pero, ¿cómo se aplica todo esto? ¿qué debemos hacer entonces?

La respuesta suele ser, muy acertadamente, primero escuchar. Escuchar a las mujeres que, necesariamente, deben ser quienes marquen la dirección del feminismo. También leer, mucho (y también, en este caso, preferiblemente a mujeres). Y, escuchar implica también observar, analizar de qué manera se refleja aquello que estamos escuchando en nuestra realidad cercana, en nuestro contexto, en nuestra familia, incluso dentro de nosotros mismos. Y después… aquí empiezan los problemas.

Cuando llevas mucho tiempo aprendiendo sobre algo, es natural el impulso de aplicarlo, incluso de enseñárselo a otras personas, pero la forma en que los hombres estamos acostumbrados a cumplir nuestros impulsos libremente es parte del problema, no de la solución.

Por supuesto que puedes hacer esa labor didáctica, sobre todo, en tu contexto inmediato. Por ejemplo, cuando tus compañeros de trabajo se pongan a hablar de una compañera como si fuera un objeto, no siendo el “caballero andante”, ni siquiera es necesario que te centres en defenderla cuando ella esté delante. De hecho, si sólo les corrijes cuando ella está delante, no estás haciendo nada por el feminismo, sólo te estás haciendo el “caballero”, y eso no es precisamente una forma revolucionaria de transformar los estereotipos sociales… Ahora bien, si quieres enseñar algo a una mujer sobre feminismo, también puedes hacerlo… cuando tengas una hija. Hasta entonces, abstente.

Pero, a veces, incluso esa intervención en el contexto inmediato, aunque no sea precisamente fácil ni algo a corto plazo, nos sabe a poco, y queremos también apoyar la causa públicamente, más aún, en estos tiempos de interacción continua con desconocidos y desconocidas en redes sociales.

¿Puedo compartir información sobre feminismo? Sí ¿Puedo convertirme en fuente de esa información? Depende. Yo lo estoy haciendo con este artículo, pero nótese a quién lo dirijo: a otros hombres

¿Puedo solidarizarme con la lucha feminista? Por favor, hazlo ¿Puedo hacerla mia? No es tuya. El feminismo no existe para que tú puedas mostrarte sensible o vestir de rosa. Es cierto que ese tipo de cosas pueden ser consecuencias positivas del feminismo, también para los hombres, pero no es su objetivo, ni tiene que serlo.

¿Puedo participar en una conversación sobre feminismo? Sí ¿Puedo dirigirla o monopolizarla? No ¿Puedo hablar con una mujer de igual a igual sobre ser mujer? No. No eres mujer, no puedes saber mejor que ella lo que es ser mujer, por mucho que hayas leido ¿Tengo derecho a participar en cualquier conversación sobre feminismo? No, sólo en las que se te invita a entrar. Puedes pedir permiso, pero no te lo concedas.

¿Puedo ir a una manifestación, a un evento o entrar en un grupo feminista? Sí, salvo que no. Si el espacio ha sido definido como no-mixto, no te quejes, no te están marginando. Los espacios no-mixtos no son todos los espacios que hay (puedes buscar otro), pero son necesarios como herramienta de seguridad, de visibilidad y de fomento de la sororidad (por cierto, no, tampoco puedes incluirte en lo de la sororidad… he llegado a ver a un hombre hacerlo… la verdad es que me reí mucho, pero no lo hagas) ¿Puedo coger la pancarta y salir en la foto? No (no hay matices, no, me da igual que seas político, no) ¿Puedo gritar las consignas? No. No es por nada, no es que sea culpa tuya tener una voz grave y potente que resalte sobre las de las mujeres, pero la tienes, y lo sabes, y si no te contienes un poquitín, eso sí es culpa tuya.

Y, sobre todo, si te pierdes en alguno de estos puntos, vuelve al primero, volvamos siempre al primero: Escuchar.

45 Comentarios

  1. Muchísimas gracias por el artículo. Un abrazo.

  2. Vamos, que según lo que esta chica propone, la lucha contra el maltrato animal debería ser dirigida y compuesta únicamente por animales ¿no? Pues que tengan suerte los toros para reunir firmas contra la tauromaquia, que creo que con pezuñas es complicado agarrar un bolígrafo.
    Sencillamente ridículo. Yo siempre me voy a denominar feminista, y por mí como si vienen a mi puerta todas las feministas de este mundo a decirme que yo soy un “aliado”, y que no puedo ser más que un mero espectador en su lucha. Pues chicas, que tengáis suerte cambiando la sociedad vosotras solas.
    La autora de estas palabras atribuye inteligencia y bondad infinita a las mujeres, olvidándose de que hay hombres que han hecho y que podrían hacer mucho más por la lucha feminista que muchísimas mujeres. Lo que yo me pregunto ¿ella pondría antes a liderar el movimiento feminista a una mujer machista que a un hombre feminista? Por supuesto que un hombre no puede ser protagonista de esa lucha ni liderarla, pero eso no quiere decir que no deba participar activamente de ella. Ya lo sabéis, soy hombre y soy feminista, y a quién no le guste que se preocupe por cosas más importantes que por imponer un nombre ridículo.

  3. Uuuuuffff qué mal, combatir las diferencias haciendo más y más diferencias. El machismo es problema de todos y todas, y así hay que combatirlo. O se mentaliza la humanidad entera y trabajamos unidos y unidas, o nunca lograremos avanzar…

    • Por fin un comentario coherente y bien justificado. Gracias por comentarlo. 10/10.

    • Por supuesto. El artículo no pretende decir que los hombres no podamos implicarnos en la lucha feminista, sólo intenta dar orientaciones de cómo hacerlo respetando la necesidad de dar voz a las mujeres en su propia lucha, aceptando que son ellas quienes sufren (y, por tanto, entienden) su discriminación, sin que tenga ningún sentido que vayamos nosotros a dirigir el movimiento, desde la clásica visión androcéntrica del mundo. Pero ayudar es bueno, por eso la palabra usada es “aliado” y no “espectador”, ni “mueble”… No digo que sea tu caso (ni siquiera sé tu sexo), pero la palabra aliado es un término que supone una implicación activa y, normalmente, quien lo rechaza no es porque se le impida ayudar, sino porque se le niega el protagonismo, generalizado y naturalizado en todos los ámbitos, a los hombres, porque no está acostumbrado a que ninguna mujer pueda estar delante de él en nada, y eso es una de las cosas que hay que empezar por cambiar si se pretende una verdadera igualdad de sexos, y no sólo una sociedad en la que a las mujeres se les “permitan” más cosas.

  4. Empecé a interesarme por el feminismo, de una forma más activa, gracias a la que hoy es mi compañera. Es cierto que en mi casa, desde pequeño, oí hablar a mi madre, y mucho, sobre lo injusto que era el mundo especialmente con las mujeres. Naturalmente lo hacía desde el friegaplatos mientras mi padre, con cierto gesto de culpabilidad no reconocida, negaba con la cabeza desde el sofá.
    Ambos nos educaron, tanto a mi hermana como a mí, en valores semejantes a una suerte de “igualitarismo fraternal” intentando no diferenciarnos por nuestro género… supongo que eso contribuyó a colocarme en posiciones de cierta sensibilidad para con las mujeres, eso sí, con la comodidad que me proporcionó socialmente mi condición masculina.
    Desde hace un tiempo, leo, profundizo y reflexiono sobre lo que “para mí” son las nuevas situaciones en que el activismo feminista me va posicionando y en más de una ocasión (aunque me joda reconocerlo) me he sentido incómodo por verme relegado (fruto del empoderamiento de las más valientes y decididas) a esa cuarta o quinta fila a las que no estoy acostumbrado en otros espacios.
    Las RRSS son un lugar interesante para encontrar información y/o generar debates pero a veces también te encuentras con artículos, noticias, opiniones o iniciativas que parecen sano y elogiable feminismo pero que en realidad esconden condescendencia y paternalismo… Esta está siendo últimamente mi asignatura pendiente: sentirme inicialmente atraído por ideas o conceptos que me parecían estupendos y que tras compartir con mujeres de mi entorno, han sido puestas en cuestión. Al hilo de esto, y después de esta, quizás, innecesaria introducción, ¿qué opinión te merecen los denominados “grupos de hombres” que promueven asociaciones como AHIGE?
    Gracias de antemano y enhorabuena por el artículo. Puede resultar duro asimilar y aceptar interiormente su contenido pero leídos los comentarios es evidente que artículos como este son muy necesarios.
    Un saludo.

    • Muchas gracias por comentar.
      Respecto a lo que preguntas, la verdad es que no podría responderte de forma debidamente justificada, porque no conozco demasiado de esos grupos en general, ni del que mencionas en particular. Puedo tener como una asignatura pendiente el informarme más de ese tema, aunque sea por interés profesional (en el campo de la educación y las ciencias sociales).
      En cualquier caso, como idea, quizás no tanto como grupos activistas, sino, más bien, formativos, lo veo bien (más allá del análisis que se pudiese hacer, conociéndolos mejor, de cómo funcionen en la práctica). Si se persigue llegar a una sociedad en la que haya una igualdad efectiva entre hombres y mujeres, está claro que también a los hombres habrá que educarnos para adaptarnos a ello. Eso requiere un proceso de deconstrucción difícil, y no es nada malo que lo compartamos entre nosotros y podamos contar con un grupo de hombres en ese mismo proceso.
      Ahora bien, cuando he tenido conocimiento de alguna actividad de algún grupo de hombres de ese tipo, normalmente, estaban relacionadas con la construcción de una “nueva masculinidad”, sobre todo, en lo que respecta a los roles dentro de una relación de pareja heterosexual, o con la paternidad… áreas de la vida en las que, yo personalmente, no me puedo plantear cambiar mi relación con mujeres, porque no tengo ese tipo de relación con mujeres (soy gay), pero es un área de la vida donde nacen muchas desigualdades, por lo que es importante trabajar en ello. Poco más te puedo decir, sin conocer lo suficiente de esos grupos.

  5. Hola, tengo una duda con resspeto al artículo, yo como hombre no puedo pretender hacer conocedora a una mujer de lo que es ser feminista, a no ser que sea mi hija?. Y en este sentido tampoco puedo favorecer un mayor conocimiento sobre los privilegios del hombre a una mujer? En mi caso me he encontrado con mujeres que huyen del feminismo que intentan buscar la exculpación del hombre, que indican que la mujer también comete violencia hacia el hombre, pero por otra parte e intentado hacer conocedora a mi pareja de lo que es el feminismo y que sea una mujer que empieze a valorar el feminismo y que ella misma diga que es feminista

    • No intentes educar a tu pareja. Así, en general, no sólo con respecto al feminismo. Aunque eso no quita que leas un artículo interesante, por ejemplo, sobre feminismo, y que le digas lo interesante que te ha parecido y la invites a leerlo (respetando su libertad de hacerlo o no, de sacar las mismas conclusiones que tú u otras…), por el hecho en sí de que es interesante, y de que, imagino, como pareja, seréis capaces de compartir ciertos intereses (si no los compartís, a lo mejor lo que hay que plantearse no es cómo hacer que cambie…). En la lucha feminista, los hombres, como clase privilegiada, no deben intentar dirigir la lucha de las mujeres, como grupo oprimido, sino mantenerse como un apoyo a esa lucha contra la desigualdad que las oprime a ellas, aunque, por supuesto, eso no es impedimento para que dos personas, independientemente de su sexo, que mantienen una relación profunda, hablen entre sí como iguales, desde el respeto a esa igualdad (aunque también a las diferencias, no intentando explicarle qué supone ser mujer en esta sociedad, cuando ella lo es y tú no), de cualquier tema. En un artículo no caben todas las circunstancias de la vida y este se refiere, más bien, a la implicación pública en el feminismo.

  6. Entonces como segun el feminismo dice que el genero se escoge yo con pene puedo sentirme mujer y por lo tanto ser feminista y no aliado o k?

    • Respondiendo a tu tontería como si lo hubieses puesto en serio, pese a la falta de respeto (que, más allá de esto, no va a ser tolerada jamás en este espacio) que supone para cualquier persona con una identidad de género diferente a lo que deduzco que consideras “normal”, te diré que, por supuesto, dado que el feminismo es una lucha que pertenece a las mujeres (a todas ellas), toda mujer es feminista de pleno derecho en el momento en que su identidad sea, efectivamente, la de una mujer y se enfrente al machismo que le afecta como tal, sea cis o transexual… De todas formas, es muy atrevido eso de “el feminismo dice…” cuando no se sabe, ni se ha preocupado uno en saber, lo suficiente de feminismo como para conocer las diferentes posturas dentro de él con respecto al género.

  7. hace unos dias tuve esta conversacion con unas amigas de otra agrupacion feminista de la cual soos cercanas, me parece muy correcto yus puntos incuso muy logicos no comprendo porque existe esa necesidad del hombre de querer liderar una lucha que no es la suya, sin embargo hay ue seguir leyendo (y eso hare) para comprender si el termino hombre feminista o aliado es el correcto. hombres lean tambien por favor =)

    • Gracias por comentar. Hace poco una amiga, que suele hablar de aliados feministas y no de hombres feministas, me decía que en realidad, en términos teóricos, ella tampoco estaba segura de que necesariamente fuese el término correcto, pero en la práctica era muy útil para distinguir al hombre que apoyase el feminismo por sus ideales del que lo hiciese con la condición de ser reconocido (o hasta premiado) por ello. En los comentarios de éste o cualquier otro artículo con respecto a este tema, suele verse que, probablemente, no le falte razón… ;)

  8. Tercera vez que pongo comentario. Sé las reglas, y no me parece que decirle la verdad sea una falta de respeto.
    Le trataré con la misma irrespetuosidad con la que me trata, aquí pago con la misma moneda.

    Es una tontería el decir que la mujer está oprimida, no tiene los mismo derechos que un hombre, y le es imposible llegar a la igualdad respecto al hombre, y luego decir que un hombre feminista debe ser considerado “aliado”. O sea, quieres igualdad, pero no tratas al un hombre feminista como a un igual. Muy bien, mucha hipocresía de momento, pero hay más.

    No puedo unirme a una manifestación feminista, coger la pancarta y/o gritar las consignas. No sé con qué clase de “feministas” te juntarás tú, pero yo el día de la mujer fui a una manifestación, cogí la pancarta y grité con todas las personas que había presentes (hombres y mujeres, y no hubo problema con nadie). Nadie me dijjo nada, porque lo único que no deben hacer l@s feministas, es decir que un hombre, por ser hombre, no puede participar. Hago resumen: Quieres que a las mujeres se les reconozca como iguales, pero los hombres que no vengan. Así sólo se conseguirá un movimiento igual y contrario.

    No puedo hacer la lucha feminista mía. A ver… esto es tan ridículo que me sorprende que lo hayas soltado. Vamos a ver, se pretende que los hombres reconozcan que hombres y mujeres tienen exactamente los mismos derechos; entonces, si ellos mismos no se incluyen en la lucha, el feminismo se quedará para las mujeres, y creo que si sólo las mujeres son feministas, tan sólo cambiará la trata de una mujer sobre otra, y no los hombres con las mujeres.
    Por si no te has enterado dejo un ejemplo: Hay gatos y perros (pongo cosas diferentes para que se note) y los gatos quieren que los perros no ladren a los gatos, entonces para hacer que estos perros no ladren a los gatos, digo yo que si el movimiento de cambio se queda solo para los gatos, los perros nunca se enterarán del tema

    Atención a esto que es gracioso: NO PUEDO ENSEÑAR ALGO A UNA MUJER SOBRE EL FEMINISMO… BUENO SÍ, A MI HIJA.
    Hay muchísimas mujeres que no saben qué es, muchas mujeres que siguen votando al PP porque si su marido lo vota, será bueno, muchas mujeres que si les digo que el feminismo es que un hombre se viste como una mujer se lo cree… Pero no, yo no les puedo enseñar qué es el feminismo, mejor que sigan en la ignoracia. Y por cierto, sí puedo hablar con una mujer sobre feminismo, es más, me parece algo bueno el matizar cosas entre ambos, y beneficioso para los dos.

    Por tanto te pido que mires con quién te juntas, o que busques sobre feminismo en un lugar donde de verdad te vendan feminismo, y no la tontería que te han enseñado.

    SOY HOMBRE Y SOY FEMINISTA.
    PD: Cuanto más intentas evitar que vean las tonterías que has puesto ya sea por desconocimiento o por fuentes que no son de confianza, se hace más visible el fallo. Un saludo, crack ;).

    • Gracias por evitar en esta ocasión las palabras malsonantes. No será borrado.

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  10. Sólo he leído no puedes, no puedes, no debes, no puedes, si pero… en fin…

    • Multiplica esa sensación de leer sólo qué no puedes y no debes hacer por cada momento de tu vida y a lo mejor empiezas a entender mejor lo que es ser mujer. Mientras tanto, tambien puedes probar a escuchar cuando te lo cuenten ellas, que es básicamente la esencia de lo que se recomienda en este artículo.

  11. ¿Aliado feminista?, ¿que es eso de aliado feminista?, supongo que se referirá a las mujeres, porque los primeros feministas de la historia eran hombres. El terminó feminista se uso por primera vez para identificar de forma despectiva a todo aquellos hombres que apoyaban a las primeras sufragistas en las manifestaciones y otros ámbitos de la sociedad de entonces. Alejandro Dumas hijo fue uno de los que usaron dicho término por primera vez en un diario de la época para burlarse de aquéllos hombres que defendía la causa de las mujeres. Y ahora, después de varios siglos, cuando ya el término de feminista, no es ya algo malo y despectivo, no objeto de burla. Muchas “feministas”(entre comillas), se empeñan en hacer dicho término exclusivo solamente de las mujeres.

    Por otro lado, el sufijo ISTA de la palabra FEMINISTA significa “ser partidario de”, por lo tanto , si, un hombre si puede ser feminista, si es partidario de los derechos de las mujeres. De la misma forma, de si una persona de por ejemplo Estados Unidos, puede ser comunista porque es partidario del comunismo.

    • Según lo recogido en la historia, lo primero de prácticamente todo han sido hombres, porque a las mujeres o no se les permitía o no se las reconocía. Para evitar que la historia siga escribiéndose así, es por lo que es necesario dar visibilidad a la voz de las mujeres, en cualquier campo, pero más aún si hablamos de la lucha por sus propios derechos.
      Por otra parte, el término feminista ha dejado de estar mal visto en los hombres. Cuando un hombre se declara así, casi todo son expresiones de admiración, por la mera declaración, aún sin pruebas de que tenga ni idea de lo que es el feminismo, mientras que, cuando es una mujer la que se define como feminista, las reacciones tienden a ser un tanto diferentes, mucho más recelosas. Otra razón para no apropiarnos del término.
      Respecto a tus análisis lingüísticos, son un poquito simplistas (¿partidarios de lo simple?), y no tienen en cuenta ni la polisemia (que hace que un ortodoncista no se defina como “partidario de la ortodoncia”, por ejemplo), ni la evolución del lenguaje, por la que las palabras pueden cobrar sentido más allá de sus raices etimológicas.

  12. No se a donde pretendéis llegar con este feminismo burgués. Que por ser hombre no puedo aportar a una mujer sobre feminismo? Que no puedo ser feminista? Menudo chiste.
    El primer problema que tienes es que no analizáis correctamente el problema del patriarcado, el análisis desde la lógica burguesa huele por todos lados; para llegar a una solución correcta de cualquier problema hay que hacer un buen análisis de base, partiendo de la base de que el patriarcado ha llegado a nuestra sociedad por la propiedad privada, como bien dijo Engels. A partir de ahí debemos llegar a la clara consecuencia de que únicamente podrá acabar con la derrota de ésta. Este análisis tan básico es del cual careceis los feministas radicales que comenzáis viendo el problema patriarcal como un problema aislado y no como un problema secundario dentro del gran problema del capitalismo.
    Cuando la opresión del hombre por el hombre sea destruida, el patriarcado también caerá.
    El hombre puede ser parte de esta lucha de la misma forma que la mujer, las cadenas del capitalismo con todos sus apéndices deben ser destruidas con la fuerza aunada de mujeres y hombres proletarios.
    El racismo es, por ejemplo, otro de estos apéndices y como tal debe ser destruido con la destrucción del capitalismo y es deber de todo revolucionario luchar contra este; establecer que un hombre no puede ser feminista es equiparable a establecer que un nacional no puede ser antirracista, carece de base puesto que la condición de lucha no tiene, en estos casos, nada que ver con una posición más o menos privilegiada, sino con el objetivo de eliminar toda desigualdad generada por la propiedad privada, que es, en todo caso, deplorable, y esta es una lucha que debe ser de la misma forma llevada a cabo por hombres y mujeres.
    Solo entendiendo el problema desde una concepción general, nos podemos dar cuenta de que aunque la víctima del patriarcado es la mujer, el enemigo no es el hombre, sino el capital, con todas sus explotaciones concretas, desde el patriarcado hasta la cuestión nacional, y que la lucha contra este problema compete a todos los que desean eliminar cualquier opresión del hombre por el hombre.
    La siguiente cuestión a analizar es la posición del hombre dentro del feminismo, un hombre puede ser tan capaz como una mujer para entender la opresión que está sufre, aunque no la viva en sus carnes, puede analizar el objeto, las consecuencias, el problema en si y luchar contra el de la misma forma que una mujer. Un hombre puede dar lecciones de feminismo a una mujer al igual que puede pasar al contrario, ya que un hombre puede estar más formado en el feminismo que una mujer. Que un hombre feminista participe en un diálogo sobre feminismo o de lecciones a una mujer no se debe observar como una muestra de patriarcado.
    Dices que un hombre no puede dar lecciones a una mujer sobre feminismo porque siempre hay resquicios de patriarcado en el, pues bien, no existen estos resquicios en mujeres de la misma forma?, no existen multitud de mujeres machistas o con resquicios de este? Y aún así, no puede dar esta mujer lecciones sobre feminismo? Los resquicios de patriarcado existen tanto en unos como en otros y no es justificación válida para que un hombre no pueda participar en un espacio feminista, porque de la misma manera, haría que la mujer tampoco pudiese al tener res