Aliado Feminista: ¿puede un hombre ser feminista?

He pasado varios días en los que, de una u otra forma, surgían dudas y debates en torno al papel de los hombres en el apoyo al feminismo, ya sea hablando en general, desde el análisis de mi propio papel o del de otros hombres.

La mayoría de las conversaciones en este sentido han surgido a raiz de las tendencias en los comentarios de la sección de una conocida tuitera feminista, @Barbijaputa, en eldiario.es, donde, pese a poder considerarse un espacio feminista, la mayoría de los participantes, o al menos los más activos, ya sean defensores de una idea, de la contraria o, realmente, de ninguna, somos hombres, por lo que, justo hoy, y en respuesta a esa invasión de espacios, se está llevando a cabo, en los comentarios de su último escrito, la iniciativa #TomaElDiario.

Hay personas, como Sara*, de la que comparto un texto que ella ha escrito a través de varios tweets, que saben ser oportunas aún sin proponérselo, explicando, probablemente mejor de lo que yo podría hacerlo, mi opinión al respecto:

Por qué considero que los hombres son aliados y no propiamente feministas:

El feminismo es un movimiento social y político que supone la toma de conciencia de las mujeres de la opresión que sufren para eliminarla, es decir, el feminismo es una lucha creada por la mujer para liberar a la mujer, ya que ésta ha sido oprimida históricamente por ello.

Históricamente, las mujeres han sido quienes han luchado contra sus propias cadenas porque son las que sufren la opresión. El feminismo es un movimiento por y para mujeres porque ellas son quienes deben luchar por su libertad, dirigir y protagonizar el movimiento.

Un hombre, por mucho que quiera ponerse en el lugar de una mujer, nunca va a saber lo que es sufrir por la condición de mujer. Puede mostrar empatía, puede solidarizarse con la lucha, pero nunca va a ser víctima directa de la misoginia, y digo directa porque pueden afectarle los roles de género, pero siempre va a ser a costa de la mujer; nosotras somos la razón por la que a un hombre se le ataca con machismo; nosotras somos el insulto, ellos reciben de manera indirecta la consecuencia de que lo femenino sea malo. Es la consecuencia de tener ciertos privilegios, son como “efectos secundarios”, pero no constituye opresión real por ser hombres.

Un hombre, al no estar oprimido por su condición de hombre, no puede liderar un movimiento que lucha contra una opresión que no sufre; un hombre, al no ser mujer, no puede liderar un movimiento que lucha contra la opresión que sufren las mujeres por serlo. Quienes deben llevar la voz, quienes deben liderar el movimiento y tomar decisiones, quienes lo representan, son quienes quieren libertad, y quienes quieren libertad son los oprimidos, en este caso las mujeres, así que somos nosotras quienes debemos protagonizar el movimiento.

Creo en el término aliado como el más adecuado para definir la posición del hombre en el feminismo porque su posición es secundaria, porque no participa activamente como lo haría una mujer, sino que su papel debe limitarse a escuchar, deconstruirse y formarse. Un hombre debe transformar su entorno y hacerlo feminista, un espacio seguro para la mujer, no debe preocuparse por ser el protagonista.

Y si veis esto como ignorar al hombre, es que habéis asimilado que al hombre le pertenecen todos los espacios en todos los ámbitos. Todos hemos asimilado el androcentrismo, rechazamos ver un espacio en el que el hombre no lleva la voz sino que es la mujer quien habla. Rechazamos la idea de que un hombre tenga que tener un papel pasivo en una lucha porque históricamente le han pertenecido todos los ámbitos.

Aliado es alguien que apoya una causa pero sin apropiarse de ella; alguien que empatiza pero sabe que jamás sabrá lo que siente el oprimido; alguien que sabe que las cosas pueden observarse desde fuera pero que nunca las verá con los mismos ojos que alguien que está dentro.

Personalmente, creo en el concepto de aliado porque creo que el hombre, al estar en posición de privilegio, tarda más en deconstruirse, porque siempre quedan conductas que muchas veces no percibimos pero pueden ser paternalistas o misóginas y las hemos asimilado, porque puedes pensar que estás haciendo algo bien pero no escuchar cuando te señalan conductas y eso no es propio de feministas, porque, al estar en posición privilegiada, lo tienes fácil para hacer uso de tus privilegios, incluso sin ser consciente de ello.

Al haber vivido toda tu vida teniendo X privilegios no es fácil desprenderse de ellos, el oprimido es quien detecta cuándo abusas de ellos. Las personas blancas somos aliadas de la lucha antirracista porque estamos en posición de privilegio y tenemos conductas interiorizadas, al igual que los hombres son aliados de la lucha feminista y los heteros de la LGTB+, por la misma razón: conductas interiorizadas de las que no es sencillo desprenderse y mucho menos estando en posición de privilegio respecto al oprimido.

FUENTE: twitter.com/superchenoista/status/726107637373394945


Debo admitir que alguna vez yo sí me describo como feminista, más que nada, porque no me confundan con quien dice “yo no soy feminista, yo creo en la igualdad” (que me suena igual que si alguien dijese “yo no soy tu tocayo, sólo me llamo igual que tú”, porque simplemente pienso que no ha entendido la palabra). También es cierto que dejo que el resto del mundo me defina como considere cada cual, si quiere llamarme feminista, bien, si quiere llamarme aliado, estupendo… como si quiere llamarme “mangina”. Pero esto no es sólo una cuestión de nombres, sino de límites, de espacios.

Pero, ¿cómo se aplica todo esto? ¿qué debemos hacer entonces?

La respuesta suele ser, muy acertadamente, primero escuchar. Escuchar a las mujeres que, necesariamente, deben ser quienes marquen la dirección del feminismo. También leer, mucho (y también, en este caso, preferiblemente a mujeres). Y, escuchar implica también observar, analizar de qué manera se refleja aquello que estamos escuchando en nuestra realidad cercana, en nuestro contexto, en nuestra familia, incluso dentro de nosotros mismos. Y después… aquí empiezan los problemas.

Cuando llevas mucho tiempo aprendiendo sobre algo, es natural el impulso de aplicarlo, incluso de enseñárselo a otras personas, pero la forma en que los hombres estamos acostumbrados a cumplir nuestros impulsos libremente es parte del problema, no de la solución.

Por supuesto que puedes hacer esa labor didáctica, sobre todo, en tu contexto inmediato. Por ejemplo, cuando tus compañeros de trabajo se pongan a hablar de una compañera como si fuera un objeto, no siendo el “caballero andante”, ni siquiera es necesario que te centres en defenderla cuando ella esté delante. De hecho, si sólo les corrijes cuando ella está delante, no estás haciendo nada por el feminismo, sólo te estás haciendo el “caballero”, y eso no es precisamente una forma revolucionaria de transformar los estereotipos sociales… Ahora bien, si quieres enseñar algo a una mujer sobre feminismo, también puedes hacerlo… cuando tengas una hija. Hasta entonces, abstente.

Pero, a veces, incluso esa intervención en el contexto inmediato, aunque no sea precisamente fácil ni algo a corto plazo, nos sabe a poco, y queremos también apoyar la causa públicamente, más aún, en estos tiempos de interacción continua con desconocidos y desconocidas en redes sociales.

¿Puedo compartir información sobre feminismo? Sí ¿Puedo convertirme en fuente de esa información? Depende. Yo lo estoy haciendo con este artículo, pero nótese a quién lo dirijo: a otros hombres

¿Puedo solidarizarme con la lucha feminista? Por favor, hazlo ¿Puedo hacerla mia? No es tuya. El feminismo no existe para que tú puedas mostrarte sensible o vestir de rosa. Es cierto que ese tipo de cosas pueden ser consecuencias positivas del feminismo, también para los hombres, pero no es su objetivo, ni tiene que serlo.

¿Puedo participar en una conversación sobre feminismo? Sí ¿Puedo dirigirla o monopolizarla? No ¿Puedo hablar con una mujer de igual a igual sobre ser mujer? No. No eres mujer, no puedes saber mejor que ella lo que es ser mujer, por mucho que hayas leido ¿Tengo derecho a participar en cualquier conversación sobre feminismo? No, sólo en las que se te invita a entrar. Puedes pedir permiso, pero no te lo concedas.

¿Puedo ir a una manifestación, a un evento o entrar en un grupo feminista? Sí, salvo que no. Si el espacio ha sido definido como no-mixto, no te quejes, no te están marginando. Los espacios no-mixtos no son todos los espacios que hay (puedes buscar otro), pero son necesarios como herramienta de seguridad, de visibilidad y de fomento de la sororidad (por cierto, no, tampoco puedes incluirte en lo de la sororidad… he llegado a ver a un hombre hacerlo… la verdad es que me reí mucho, pero no lo hagas) ¿Puedo coger la pancarta y salir en la foto? No (no hay matices, no, me da igual que seas político, no) ¿Puedo gritar las consignas? No. No es por nada, no es que sea culpa tuya tener una voz grave y potente que resalte sobre las de las mujeres, pero la tienes, y lo sabes, y si no te contienes un poquitín, eso sí es culpa tuya.

Y, sobre todo, si te pierdes en alguno de estos puntos, vuelve al primero, volvamos siempre al primero: Escuchar.

52 Comentarios

  1. Muchísimas gracias por el artículo. Un abrazo.

  2. Vamos, que según lo que esta chica propone, la lucha contra el maltrato animal debería ser dirigida y compuesta únicamente por animales ¿no? Pues que tengan suerte los toros para reunir firmas contra la tauromaquia, que creo que con pezuñas es complicado agarrar un bolígrafo.
    Sencillamente ridículo. Yo siempre me voy a denominar feminista, y por mí como si vienen a mi puerta todas las feministas de este mundo a decirme que yo soy un “aliado”, y que no puedo ser más que un mero espectador en su lucha. Pues chicas, que tengáis suerte cambiando la sociedad vosotras solas.
    La autora de estas palabras atribuye inteligencia y bondad infinita a las mujeres, olvidándose de que hay hombres que han hecho y que podrían hacer mucho más por la lucha feminista que muchísimas mujeres. Lo que yo me pregunto ¿ella pondría antes a liderar el movimiento feminista a una mujer machista que a un hombre feminista? Por supuesto que un hombre no puede ser protagonista de esa lucha ni liderarla, pero eso no quiere decir que no deba participar activamente de ella. Ya lo sabéis, soy hombre y soy feminista, y a quién no le guste que se preocupe por cosas más importantes que por imponer un nombre ridículo.

    • Pues, chico, Ellen Degeneres ya habló en su programa de un bolígrafo diseñado para poder ser usado por mujeres, así que eso no es problema. Gracias a los avances científicos (mérito indudable de hombres, como es normal), ya pueden arreglárselas mejor que un toro XD

    • Ah, que ahora las mujeres son comparables a animales irracionales. En fin, creo que con eso ya te has mostrado. No hay hombre que pueda hacer más que ninguna mujer por la lucha feminista, excepto en los espacios para hombres, como muy bien describe el artículo. Ahí hay un papel fundamental que jugar y mientras os quejáis de que por una maldita vez en vuestra privilegiada vida, no se os permite no asumir el liderazgo en algo, ese papel sigue sin jugarse. Ahí está vuestra labor, no en venir a explicarnos nada. La lucha feminista no es la de los más listos ni la de los más bondadosos. Es la lucha DE LAS MUJERES. PARA LAS MUJERES. Igual que la lucha anti-racista no la lideran los más solidarios ni los más inteligentes, la lideran los negros, por motivos obvios. Para ser feminista lo único que no es necesario, es proclamarse como tal y lo necesario es ejercerlo con hechos. Deconstruirse es lo primero y es evidente que tenéis muuuuucho trabajo que hacer. Si es que realmente pretendéis la igualdad, claro. Porque de tu respuesta, aunque afirmas lo contrario, no es eso precisamente lo que se desprende.

      • No creo que su intención fuera comparar mujeres con toros, creo que se entiende que ha puesto un claro ejemplo de por qué si en una “lucha” hay dos bandos, por mucho que uno se agrupe, también hay que concienciar al otro, es de sentido común. Y sí que puede haber un hombre que pueda hacer más, al igual que hay mujeres que hacen menos que muchos hombres, y no lo veo ni bueno ni malo.
        Y no, en ningún momento ha dicho que el hombre deba ser protagonista ni asumir el liderazgo, eso te lo has sacado de la chistera. Lo de la lucha anti-racista ha sido muy racista, para que lo entiendas, el racismo no solo es a los negros como tú dices, y que digas eso es bastante fuerte en mi opinión, y aun así, por ponerte un ejemplo, Luther King sin el apoyo de JFK hubiera sido menos notorio (JFK era blanco, presidente de los Estados Unidos, y aun siendo blanco y apoyando a Luther King, no fue protagonista de la lucha de derechos civiles para afroamericanos y muchísimo menos lideró tal movimiento).
        Y para terminar, ¿de dónde te descargaste el manual para ser aliado feminista? ¿Si no me proclamo feminista qué hago? Me da igual el término que quieras usar para los hombres que apoyan la lucha feminista, pero para mí como si te lo inventas, seguiré siendo feminista y creo que tienes cosas más importantes que hacer que decirle a “aliados” que no son feministas ni pueden proclamatse como tal (Siempre y cuando realmente lo sean, no por postureo y tal).
        Un saludo y ve bajando los humos que el compañero no ha dicho nada de lo que tú has querido atribuirle.

        • Joaquín, imagínate el siguiente caso: eres un parado de larga duración en un proceso de selección en el que hay dos personas candidatas, tú y una mujer mucho más preparada que tú. Te dan el trabajo, aún así, porque preferían un hombre. Puede que te sintieses a disgusto con ello, que siguieses buscando otro empleo por no sentirte cómodo en ese ambiente, pero ¿renunciarías al puesto? ¿denunciarías esa discriminación? En lugar de esperar a tu respuesta, te voy a dar la mía, con total honestidad: probablemente no, porque necesito comer.

          En el momento en el que alguno de los privilegios que se nos otorgan como hombres nos afecte de forma directa, e incluso vital, por muy comprometidos que estemos con el feminismo, nos vamos a aferrar a ese privilegio (de la misma forma en que Kennedy apoyaba la lucha de los derechos civiles de los negros mucho más que sus predecesores, pero aún de forma lo bastante discreta como para no perder el voto blanco del sur, hasta el punto de aconsejar a Luther King que frenase sus protestas – sobre todo, durante el periodo electoral – permitir, al no ver ese freno, que le metiesen en una prisión de máxima seguridad, supuestamente, por una multa de tráfico, mientras tenía un debate político con Nixon centrado en la política exterior, sin hacer ninguna declaración en contra de las manifestaciones del Ku Klux Klan).

          La palabra “aliado”, por mucho que os ofenda, no implica inmovilismo, ni pasividad, implica apoyo y compromiso real y, por supuesto, útil de varias maneras. Ahora bien, también supone aceptar que el privilegio disfrutado nunca va a ser algo fácil de rechazar, ni una buena motivación para luchar contra la discriminación que es fuente de ese privilegio. Plantear el movimiento feminista desde el privilegio masculino es ponerle, necesariamente, un límite. Por eso suele ofender tanto la idea de que las mujeres sean quienes dirijan la acción feminista (aparte del hecho de que declararse feminista no haga que se deje de ser un machista, y hay quien se empeña en la gran capacidad de algunos hombres por no decir abiertamente que no confía en la capacidad de las mujeres, que es lo que se deduce de compararlas con toros, por mucho que quieres defender al otro “ofendido”, o lo que se deduce también de sentir la necesidad de “bajarle los humos” a una mujer cuando te lleva la contraria con respecto a una discriminación que ella sufre y tú no): porque se quiere estar en posición de poner ese límite, de mantener ese privilegio, y eso no es feminismo, ni como aliado ni como nada.

          • Le dije que bajara los humos porque todo lo que ella atribuyó al compañero que hizo el primer comentario, no lo había dicho él. Dicho de otra forma, quería soltar mierda sobre los hombres a un hombre que sabiendo lo poco que sabemos de él por lo que ha escrito, no ha declarado estar de acuerdo, es más, comparte la misma opinión que ella. Y para fomentar una lucha contra el machismo y pro igualdad, crear desigualdades porque un hombre quiere ser feminista me parece una chorrada, al igual que me parece tonto que haya gente que le “ofenda” que se usen términos neutros (amigues, vecines, etc), y sí, sé que de momento no es correcto, pero en catalán hay término neutro si no me equivoco.
            Lo que he querido decir es en primer lugar que “Hache” desprestigia a “J” aun compartiendo sus ideales (cosa muy tonta, por cierto) e intenta enredar sus palabras. Desde aquí, querida Hache, no entiendo el sentido de hacer eso.
            En segundo lugar, esto va para Andrés. Que tú no seas fiel con tus ideas me parece muy bien, en mi opinión es de ser un falso con el mundo y contigo mismo, y no, yo tengo 20 años, estoy estudiando, tengo mis ahorros de mis cosas y he podido trabajar en un trabajo que no me gusta, y me negué porque 1) No me gusta el trabajo, ¿qué hago yo ahí entonces? 2) A cambio de entrar yo, echaban a un amigo que me recomendó. Y denuncié, porque no me gustaba ni las ilegalidades que habían (Por eso no quería entrar a trabajar) ni los despidos tan gratuitos a gente trabajadora.
            Ahora traslademos eso a la lucha feminista. Una de las razones por las que cogen a hombres menos preparados que muchas mujeres es por si se quedan embarazadas (días gratis por maternidad, no interesa nada), y los hombres a día de hoy no se pueden quedar embarazados. No defiendo esto, es más, hay partidos políticos que han propuesto el mismo día de permiso de maternidad/paternidad para eliminar esta injusticia. Cuando eso ocurra, si cogen a un hombre menos preparado será entre otras cosas por enchufes y cosas que tampoco estoy de acuerdo. ¿Y en oposiciones a policia nacional no hay desigualdad no? Por eso y más cosas, puedo decirle que baje los humos, porque no todo es negro o blanco para todos, y a lo mejor ser policia nacional sí es el trabajo que quiero y con las pocas plazas privilegiadas que hay, y para desempeñar un trabajo así, las mujeres tienen un baremo más bajo (se podría decir que es ridículo).

            Soy feminista porque no me parecen bien las muchas desigualdades que hay para las mujeres, y tampoco me gustan las leyes y reformas machistas que como han sido beneficiosas para las mujeres durante tanto tiempo, no se han cambiado. Como ves, a mí personalmente también me salpica el tema, creo que tengo es mismo derecho a quejarme y hablar tranquilamente de feminismo con cualquier persona del mundo. Si a ti no te molesta “vecines”, tampoco debería molestar “feminista” refiriendose a un hombre, como es mi caso.
            Un consejo, si de verdad eres persona y le quitarías el trabajo a una mujer por x razones, piensa que ella también quiere comer, y lo tiene más merecido que tú (en el caso que has puesto, es una desigualdad muy clara), no sé como podrías dormir por las noches. Un saludo.

            • No me voy a ofender por cómo has interpretado mi anterior comentario e intentado darle la vuelta. Me lo tomo como una ingenuidad más que como una manipulación… Tampoco voy a profundizar en la cantidad de intenciones que lees en el comentario de Hache, para acusarla de leer intenciones de más en el de J… Sigue estudiando. Y aprendiendo de la vida, que estás a tiempo. Sólo eso. Suerte.
              Al fin y al cabo, lo importante de esta entrada no es definir el papel de los hombres en el feminismo, no somos los importantes en esa lucha. Se trata de reivindicar el empoderamiento de la mujeres en su propia causa, y serán ellas (mujeres como Hache), y sólo ellas, las que decidan darte o no (o darme a mí o no) la bienvenida para luchar a su lado.

              • Lo de aprender de la vida no entiendo a qué te refieres, y no voy a cambiar mis ideales porque me conviene, porque eso es ser un oportunista aprovechado, algo que me repugna. Y TODO el mundo es importante en cualquier lucha de cualquier tipo, evidentemente no somos protagonistas por un hecho tan simple como que es una lucha que afecta mayoritariamente a la mujer, pero sigo diciendo que si la mierda del machismo me salpica, no tengo por qué estar en segundo plano, y no hay invitación para ser feminista, se es o no se es, y yo he decidido formar parte como cualquier otra persona. Si a alguien no le gusta, ajo y agua.
                Esto ya lo digo como curiosidad, ¿si algo me afecta, por qué necesito que una mujer me apadrine para poder luchar a su lado, dando por hecho que todos somos iguales y estamos en el mismo bando? Gracias.

  3. Uuuuuffff qué mal, combatir las diferencias haciendo más y más diferencias. El machismo es problema de todos y todas, y así hay que combatirlo. O se mentaliza la humanidad entera y trabajamos unidos y unidas, o nunca lograremos avanzar…

    • Por fin un comentario coherente y bien justificado. Gracias por comentarlo. 10/10.

    • Por supuesto. El artículo no pretende decir que los hombres no podamos implicarnos en la lucha feminista, sólo intenta dar orientaciones de cómo hacerlo respetando la necesidad de dar voz a las mujeres en su propia lucha, aceptando que son ellas quienes sufren (y, por tanto, entienden) su discriminación, sin que tenga ningún sentido que vayamos nosotros a dirigir el movimiento, desde la clásica visión androcéntrica del mundo. Pero ayudar es bueno, por eso la palabra usada es “aliado” y no “espectador”, ni “mueble”… No digo que sea tu caso (ni siquiera sé tu sexo), pero la palabra aliado es un término que supone una implicación activa y, normalmente, quien lo rechaza no es porque se le impida ayudar, sino porque se le niega el protagonismo, generalizado y naturalizado en todos los ámbitos, a los hombres, porque no está acostumbrado a que ninguna mujer pueda estar delante de él en nada, y eso es una de las cosas que hay que empezar por cambiar si se pretende una verdadera igualdad de sexos, y no sólo una sociedad en la que a las mujeres se les “permitan” más cosas.

  4. Empecé a interesarme por el feminismo, de una forma más activa, gracias a la que hoy es mi compañera. Es cierto que en mi casa, desde pequeño, oí hablar a mi madre, y mucho, sobre lo injusto que era el mundo especialmente con las mujeres. Naturalmente lo hacía desde el friegaplatos mientras mi padre, con cierto gesto de culpabilidad no reconocida, negaba con la cabeza desde el sofá.
    Ambos nos educaron, tanto a mi hermana como a mí, en valores semejantes a una suerte de “igualitarismo fraternal” intentando no diferenciarnos por nuestro género… supongo que eso contribuyó a colocarme en posiciones de cierta sensibilidad para con las mujeres, eso sí, con la comodidad que me proporcionó socialmente mi condición masculina.
    Desde hace un tiempo, leo, profundizo y reflexiono sobre lo que “para mí” son las nuevas situaciones en que el activismo feminista me va posicionando y en más de una ocasión (aunque me joda reconocerlo) me he sentido incómodo por verme relegado (fruto del empoderamiento de las más valientes y decididas) a esa cuarta o quinta fila a las que no estoy acostumbrado en otros espacios.
    Las RRSS son un lugar interesante para encontrar información y/o generar debates pero a veces también te encuentras con artículos, noticias, opiniones o iniciativas que parecen sano y elogiable feminismo pero que en realidad esconden condescendencia y paternalismo… Esta está siendo últimamente mi asignatura pendiente: sentirme inicialmente atraído por ideas o conceptos que me parecían estupendos y que tras compartir con mujeres de mi entorno, han sido puestas en cuestión. Al hilo de esto, y después de esta, quizás, innecesaria introducción, ¿qué opinión te merecen los denominados “grupos de hombres” que promueven asociaciones como AHIGE?
    Gracias de antemano y enhorabuena por el artículo. Puede resultar duro asimilar y aceptar interiormente su contenido pero leídos los comentarios es evidente que artículos como este son muy necesarios.
    Un saludo.

    • Muchas gracias por comentar.
      Respecto a lo que preguntas, la verdad es que no podría responderte de forma debidamente justificada, porque no conozco demasiado de esos grupos en general, ni del que mencionas en particular. Puedo tener como una asignatura pendiente el informarme más de ese tema, aunque sea por interés profesional (en el campo de la educación y las ciencias sociales).
      En cualquier caso, como idea, quizás no tanto como grupos activistas, sino, más bien, formativos, lo veo bien (más allá del análisis que se pudiese hacer, conociéndolos mejor, de cómo funcionen en la práctica). Si se persigue llegar a una sociedad en la que haya una igualdad efectiva entre hombres y mujeres, está claro que también a los hombres habrá que educarnos para adaptarnos a ello. Eso requiere un proceso de deconstrucción difícil, y no es nada malo que lo compartamos entre nosotros y podamos contar con un grupo de hombres en ese mismo proceso.
      Ahora bien, cuando he tenido conocimiento de alguna actividad de algún grupo de hombres de ese tipo, normalmente, estaban relacionadas con la construcción de una “nueva masculinidad”, sobre todo, en lo que respecta a los roles dentro de una relación de pareja heterosexual, o con la paternidad… áreas de la vida en las que, yo personalmente, no me puedo plantear cambiar mi relación con mujeres, porque no tengo ese tipo de relación con mujeres (soy gay), pero es un área de la vida donde nacen muchas desigualdades, por lo que es importante trabajar en ello. Poco más te puedo decir, sin conocer lo suficiente de esos grupos.

  5. Hola, tengo una duda con resspeto al artículo, yo como hombre no puedo pretender hacer conocedora a una mujer de lo que es ser feminista, a no ser que sea mi hija?. Y en este sentido tampoco puedo favorecer un mayor conocimiento sobre los privilegios del hombre a una mujer? En mi caso me he encontrado con mujeres que huyen del feminismo que intentan buscar la exculpación del hombre, que indican que la mujer también comete violencia hacia el hombre, pero por otra parte e intentado hacer conocedora a mi pareja de lo que es el feminismo y que sea una mujer que empieze a valorar el feminismo y que ella misma diga que es feminista

    • No intentes educar a tu pareja. Así, en general, no sólo con respecto al feminismo. Aunque eso no quita que leas un artículo interesante, por ejemplo, sobre feminismo, y que le digas lo interesante que te ha parecido y la invites a leerlo (respetando su libertad de hacerlo o no, de sacar las mismas conclusiones que tú u otras…), por el hecho en sí de que es interesante, y de que, imagino, como pareja, seréis capaces de compartir ciertos intereses (si no los compartís, a lo mejor lo que hay que plantearse no es cómo hacer que cambie…). En la lucha feminista, los hombres, como clase privilegiada, no deben intentar dirigir la lucha de las mujeres, como grupo oprimido, sino mantenerse como un apoyo a esa lucha contra la desigualdad que las oprime a ellas, aunque, por supuesto, eso no es impedimento para que dos personas, independientemente de su sexo, que mantienen una relación profunda, hablen entre sí como iguales, desde el respeto a esa igualdad (aunque también a las diferencias, no intentando explicarle qué supone ser mujer en esta sociedad, cuando ella lo es y tú no), de cualquier tema. En un artículo no caben todas las circunstancias de la vida y este se refiere, más bien, a la implicación pública en el feminismo.

  6. Entonces como segun el feminismo dice que el genero se escoge yo con pene puedo sentirme mujer y por lo tanto ser feminista y no aliado o k?

    • Respondiendo a tu tontería como si lo hubieses puesto en serio, pese a la falta de respeto (que, más allá de esto, no va a ser tolerada jamás en este espacio) que supone para cualquier persona con una identidad de género diferente a lo que deduzco que consideras “normal”, te diré que, por supuesto, dado que el feminismo es una lucha que pertenece a las mujeres (a todas ellas), toda mujer es feminista de pleno derecho en el momento en que su identidad sea, efectivamente, la de una mujer y se enfrente al machismo que le afecta como tal, sea cis o transexual… De todas formas, es muy atrevido eso de “el feminismo dice…” cuando no se sabe, ni se ha preocupado uno en saber, lo suficiente de feminismo como para conocer las diferentes posturas dentro de él con respecto al género.

  7. hace unos dias tuve esta conversacion con unas amigas de otra agrupacion feminista de la cual soos cercanas, me parece muy correcto yus puntos incuso muy logicos no comprendo porque existe esa necesidad del hombre de querer liderar una lucha que no es la suya, sin embargo hay ue seguir leyendo (y eso hare) para comprender si el termino hombre feminista o aliado es el correcto. hombres lean tambien por favor =)

    • Gracias por comentar. Hace poco una amiga, que suele hablar de aliados feministas y no de hombres feministas, me decía que en realidad, en términos teóricos, ella tampoco estaba segura de que necesariamente fuese el término correcto, pero en la práctica era muy útil para distinguir al hombre que apoyase el feminismo por sus ideales del que lo hiciese con la condición de ser reconocido (o hasta premiado) por ello. En los comentarios de éste o cualquier otro artículo con respecto a este tema, suele verse que, probablemente, no le falte razón… ;)

  8. Tercera vez que pongo comentario. Sé las reglas, y no me parece que decirle la verdad sea una falta de respeto.
    Le trataré con la misma irrespetuosidad con la que me trata, aquí pago con la misma moneda.

    Es una tontería el decir que la mujer está oprimida, no tiene los mismo derechos que un hombre, y le es imposible llegar a la igualdad respecto al hombre, y luego decir que un hombre feminista debe ser considerado “aliado”. O sea, quieres igualdad, pero no tratas al un hombre feminista como a un igual. Muy bien, mucha hipocresía de momento, pero hay más.

    No puedo unirme a una manifestación feminista, coger la pancarta y/o gritar las consignas. No sé con qué clase de “feministas” te juntarás tú, pero yo el día de la mujer fui a una manifestación, cogí la pancarta y grité con todas las personas que había presentes (hombres y mujeres, y no hubo problema con nadie). Nadie me dijjo nada, porque lo único que no deben hacer l@s feministas, es decir que un hombre, por ser hombre, no puede participar. Hago resumen: Quieres que a las mujeres se les reconozca como iguales, pero los hombres que no vengan. Así sólo se conseguirá un movimiento igual y contrario.

    No puedo hacer la lucha feminista mía. A ver… esto es tan ridículo que me sorprende que lo hayas soltado. Vamos a ver, se pretende que los hombres reconozcan que hombres y mujeres tienen exactamente los mismos derechos; entonces, si ellos mismos no se incluyen en la lucha, el feminismo se quedará para las mujeres, y creo que si sólo las mujeres son feministas, tan sólo cambiará la trata de una mujer sobre otra, y no los hombres con las mujeres.
    Por si no te has enterado dejo un ejemplo: Hay gatos y perros (pongo cosas diferentes para que se note) y los gatos quieren que los perros no ladren a los gatos, entonces para hacer que estos perros no ladren a los gatos, digo yo que si el movimiento de cambio se queda solo para los gatos, los perros nunca se enterarán del tema

    Atención a esto que es gracioso: NO PUEDO ENSEÑAR ALGO A UNA MUJER SOBRE EL FEMINISMO… BUENO SÍ, A MI HIJA.
    Hay muchísimas mujeres que no saben qué es, muchas mujeres que siguen votando al PP porque si su marido lo vota, será bueno, muchas mujeres que si les digo que el feminismo es que un hombre se viste como una mujer se lo cree… Pero no, yo no les puedo enseñar qué es el feminismo, mejor que sigan en la ignoracia. Y por cierto, sí puedo hablar con una mujer sobre feminismo, es más, me parece algo bueno el matizar cosas entre ambos, y beneficioso para los dos.

    Por tanto te pido que mires con quién te juntas, o que busques sobre feminismo en un lugar donde de verdad te vendan feminismo, y no la tontería que te han enseñado.

    SOY HOMBRE Y SOY FEMINISTA.
    PD: Cuanto más intentas evitar que vean las tonterías que has puesto ya sea por desconocimiento o por fuentes que no son de confianza, se hace más visible el fallo. Un saludo, crack ;).