Aliado Feminista: ¿puede un hombre ser feminista?

He pasado varios días en los que, de una u otra forma, surgían dudas y debates en torno al papel de los hombres en el apoyo al feminismo, ya sea hablando en general, desde el análisis de mi propio papel o del de otros hombres.

La mayoría de las conversaciones en este sentido han surgido a raiz de las tendencias en los comentarios de la sección de una conocida tuitera feminista, @Barbijaputa, en eldiario.es, donde, pese a poder considerarse un espacio feminista, la mayoría de los participantes, o al menos los más activos, ya sean defensores de una idea, de la contraria o, realmente, de ninguna, somos hombres, por lo que, justo hoy, y en respuesta a esa invasión de espacios, se está llevando a cabo, en los comentarios de su último escrito, la iniciativa #TomaElDiario.

Hay personas, como Sara*, de la que comparto un texto que ella ha escrito a través de varios tweets, que saben ser oportunas aún sin proponérselo, explicando, probablemente mejor de lo que yo podría hacerlo, mi opinión al respecto:

Por qué considero que los hombres son aliados y no propiamente feministas:

El feminismo es un movimiento social y político que supone la toma de conciencia de las mujeres de la opresión que sufren para eliminarla, es decir, el feminismo es una lucha creada por la mujer para liberar a la mujer, ya que ésta ha sido oprimida históricamente por ello.

Históricamente, las mujeres han sido quienes han luchado contra sus propias cadenas porque son las que sufren la opresión. El feminismo es un movimiento por y para mujeres porque ellas son quienes deben luchar por su libertad, dirigir y protagonizar el movimiento.

Un hombre, por mucho que quiera ponerse en el lugar de una mujer, nunca va a saber lo que es sufrir por la condición de mujer. Puede mostrar empatía, puede solidarizarse con la lucha, pero nunca va a ser víctima directa de la misoginia, y digo directa porque pueden afectarle los roles de género, pero siempre va a ser a costa de la mujer; nosotras somos la razón por la que a un hombre se le ataca con machismo; nosotras somos el insulto, ellos reciben de manera indirecta la consecuencia de que lo femenino sea malo. Es la consecuencia de tener ciertos privilegios, son como “efectos secundarios”, pero no constituye opresión real por ser hombres.

Un hombre, al no estar oprimido por su condición de hombre, no puede liderar un movimiento que lucha contra una opresión que no sufre; un hombre, al no ser mujer, no puede liderar un movimiento que lucha contra la opresión que sufren las mujeres por serlo. Quienes deben llevar la voz, quienes deben liderar el movimiento y tomar decisiones, quienes lo representan, son quienes quieren libertad, y quienes quieren libertad son los oprimidos, en este caso las mujeres, así que somos nosotras quienes debemos protagonizar el movimiento.

Creo en el término aliado como el más adecuado para definir la posición del hombre en el feminismo porque su posición es secundaria, porque no participa activamente como lo haría una mujer, sino que su papel debe limitarse a escuchar, deconstruirse y formarse. Un hombre debe transformar su entorno y hacerlo feminista, un espacio seguro para la mujer, no debe preocuparse por ser el protagonista.

Y si veis esto como ignorar al hombre, es que habéis asimilado que al hombre le pertenecen todos los espacios en todos los ámbitos. Todos hemos asimilado el androcentrismo, rechazamos ver un espacio en el que el hombre no lleva la voz sino que es la mujer quien habla. Rechazamos la idea de que un hombre tenga que tener un papel pasivo en una lucha porque históricamente le han pertenecido todos los ámbitos.

Aliado es alguien que apoya una causa pero sin apropiarse de ella; alguien que empatiza pero sabe que jamás sabrá lo que siente el oprimido; alguien que sabe que las cosas pueden observarse desde fuera pero que nunca las verá con los mismos ojos que alguien que está dentro.

Personalmente, creo en el concepto de aliado porque creo que el hombre, al estar en posición de privilegio, tarda más en deconstruirse, porque siempre quedan conductas que muchas veces no percibimos pero pueden ser paternalistas o misóginas y las hemos asimilado, porque puedes pensar que estás haciendo algo bien pero no escuchar cuando te señalan conductas y eso no es propio de feministas, porque, al estar en posición privilegiada, lo tienes fácil para hacer uso de tus privilegios, incluso sin ser consciente de ello.

Al haber vivido toda tu vida teniendo X privilegios no es fácil desprenderse de ellos, el oprimido es quien detecta cuándo abusas de ellos. Las personas blancas somos aliadas de la lucha antirracista porque estamos en posición de privilegio y tenemos conductas interiorizadas, al igual que los hombres son aliados de la lucha feminista y los heteros de la LGTB+, por la misma razón: conductas interiorizadas de las que no es sencillo desprenderse y mucho menos estando en posición de privilegio respecto al oprimido.

FUENTE: twitter.com/superchenoista/status/726107637373394945


Debo admitir que alguna vez yo sí me describo como feminista, más que nada, porque no me confundan con quien dice “yo no soy feminista, yo creo en la igualdad” (que me suena igual que si alguien dijese “yo no soy tu tocayo, sólo me llamo igual que tú”, porque simplemente pienso que no ha entendido la palabra). También es cierto que dejo que el resto del mundo me defina como considere cada cual, si quiere llamarme feminista, bien, si quiere llamarme aliado, estupendo… como si quiere llamarme “mangina”. Pero esto no es sólo una cuestión de nombres, sino de límites, de espacios.

Pero, ¿cómo se aplica todo esto? ¿qué debemos hacer entonces?

La respuesta suele ser, muy acertadamente, primero escuchar. Escuchar a las mujeres que, necesariamente, deben ser quienes marquen la dirección del feminismo. También leer, mucho (y también, en este caso, preferiblemente a mujeres). Y, escuchar implica también observar, analizar de qué manera se refleja aquello que estamos escuchando en nuestra realidad cercana, en nuestro contexto, en nuestra familia, incluso dentro de nosotros mismos. Y después… aquí empiezan los problemas.

Cuando llevas mucho tiempo aprendiendo sobre algo, es natural el impulso de aplicarlo, incluso de enseñárselo a otras personas, pero la forma en que los hombres estamos acostumbrados a cumplir nuestros impulsos libremente es parte del problema, no de la solución.

Por supuesto que puedes hacer esa labor didáctica, sobre todo, en tu contexto inmediato. Por ejemplo, cuando tus compañeros de trabajo se pongan a hablar de una compañera como si fuera un objeto, no siendo el “caballero andante”, ni siquiera es necesario que te centres en defenderla cuando ella esté delante. De hecho, si sólo les corrijes cuando ella está delante, no estás haciendo nada por el feminismo, sólo te estás haciendo el “caballero”, y eso no es precisamente una forma revolucionaria de transformar los estereotipos sociales… Ahora bien, si quieres enseñar algo a una mujer sobre feminismo, también puedes hacerlo… cuando tengas una hija. Hasta entonces, abstente.

Pero, a veces, incluso esa intervención en el contexto inmediato, aunque no sea precisamente fácil ni algo a corto plazo, nos sabe a poco, y queremos también apoyar la causa públicamente, más aún, en estos tiempos de interacción continua con desconocidos y desconocidas en redes sociales.

¿Puedo compartir información sobre feminismo? Sí ¿Puedo convertirme en fuente de esa información? Depende. Yo lo estoy haciendo con este artículo, pero nótese a quién lo dirijo: a otros hombres

¿Puedo solidarizarme con la lucha feminista? Por favor, hazlo ¿Puedo hacerla mia? No es tuya. El feminismo no existe para que tú puedas mostrarte sensible o vestir de rosa. Es cierto que ese tipo de cosas pueden ser consecuencias positivas del feminismo, también para los hombres, pero no es su objetivo, ni tiene que serlo.

¿Puedo participar en una conversación sobre feminismo? Sí ¿Puedo dirigirla o monopolizarla? No ¿Puedo hablar con una mujer de igual a igual sobre ser mujer? No. No eres mujer, no puedes saber mejor que ella lo que es ser mujer, por mucho que hayas leido ¿Tengo derecho a participar en cualquier conversación sobre feminismo? No, sólo en las que se te invita a entrar. Puedes pedir permiso, pero no te lo concedas.

¿Puedo ir a una manifestación, a un evento o entrar en un grupo feminista? Sí, salvo que no. Si el espacio ha sido definido como no-mixto, no te quejes, no te están marginando. Los espacios no-mixtos no son todos los espacios que hay (puedes buscar otro), pero son necesarios como herramienta de seguridad, de visibilidad y de fomento de la sororidad (por cierto, no, tampoco puedes incluirte en lo de la sororidad… he llegado a ver a un hombre hacerlo… la verdad es que me reí mucho, pero no lo hagas) ¿Puedo coger la pancarta y salir en la foto? No (no hay matices, no, me da igual que seas político, no) ¿Puedo gritar las consignas? No. No es por nada, no es que sea culpa tuya tener una voz grave y potente que resalte sobre las de las mujeres, pero la tienes, y lo sabes, y si no te contienes un poquitín, eso sí es culpa tuya.

Y, sobre todo, si te pierdes en alguno de estos puntos, vuelve al primero, volvamos siempre al primero: Escuchar.

67 Comentarios

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  1. Por qué esa obsesión con etiquetar cosas? Nunca he visto a un negro decirle a un blanco: “en mi lucha serás un mero espectador”, sinceramente, para mi, se desvirtualiza el objetivo de ese movimiento perdiendo energías en etiquetar el rol de cada uno, el que sume bienvenido sea y el que reste para su casa, y dejemos de poner etiquetas que no hacen mas que, bajo mi punto de vista, levantar barreras

    • Aliado y mero espectador no es lo mismo para nada (una de las cosas que menciono es cómo actuar en una manifestación, y el hecho en sí de acudir a una manifestación no es precisamente algo pasivo y “neutral”). El mero espectador, el que no hace absolutamente nada, es más bien cómplice.

      Simplemente se trata, no de definir posiciones distintas en la lucha, sino de aceptar que, hoy por hoy, en la sociedad, tenemos posiciones distintas, que es precisamente contra lo que se lucha, que hablamos, pensamos, actuamos, socializamos y desarrollamos nuestras ideas desde esas diferentes posiciones, de tal forma que, para entender la de las mujeres, hay que escucharlas en primer lugar a ellas. Simplemente eso.

      No es levantar barreras, es admitir que existen, para poder derribarlas, no empujando en direcciones opuestas, sino en la misma.

      Y sí, es aplicable a la lucha antiracista y puedes encontrar artículos escritos por personas racializadas sobre ello, si las que conoces no te lo han dicho nunca. Te pongo un ejemplo: “6 cosas que personas aliadas de la lucha anti racista no pueden olvidar” (Viviana Santiago) https://afrofeminas.com/2017/03/31/6-cosas-que-personas-aliadas-de-la-lucha-anti-racista-no-pueden-olvidar

      Un saludo.

  2. Antes que nada, saludos. Mi comentario es una pregunta muy puntual que mientras no se responda creo que el artículo (y el autor del mismo, obviamente) no puede dar una respuesta cabal, global sobre la pregunta que se plantea en el título lo cual, a su vez me parece que también torna imposible avanzar más en los comentarios. Y mi pregunta es ¿Es posible hablar de UN feminismo o, por el contrario, se hace necesario hablar de “LOS feminismos realmente existentes” que, al parecer, provendrían de líneas teóricas y filosóficas a veces muy distintas, hasta contradictorias?
    Egun on eta aste on!

    • Se podría hablar de feminismos o de diferentes teorías dentro del feminismo, más bien, pero, obviamente, tienen una esencia común, que parte, en primer lugar, de tomar consciencia de la existencia de una desigualdad social entre hombres y mujeres, y, en segundo lugar, ver esa desigualdad como algo que hay que evitar, y, por tanto, sí, existe el feminismo, en singular, aunque pueda haber ideas distintas dentro de él (e incluso de cada una de sus corrientes, incluso casi una idea distinta por persona).

      Es cierto que hay corrientes que difieren en elementos muy esenciales (por ejemplo, entre el transfeminismo y ciertas formas, que no todas, de feminismo radical, pueden estar de acuerdo en ver esa desigualdad entre hombres y mujeres, pero no en quiénes forman cada grupo), también que, en muchas ocasiones, muchas corrientes feministas se muestran poco diversas, invisibilizando colectivos, que deben desarrollar, desde sus particularidades, sus propias corrientes (como el feminismo negro, que tanto ha hecho por todo el feminismo y tan poco mérito se lleva)…, pero eso son cuestiones que dan para otra entrada, cuando me decida a mantener un poco más activo este blog.

      En cualquier caso, una cosa son las corrientes teóricas que analizan la realidad social, y otra, muy distinta aunque se nutran una de la otra, es el desarrollo de movimientos sociales reivindicativos. En las reivindicaciones por acabar con esa desigualdad, se pueden juntar todas las corrientes en sus objetivos comunes, todas plantean crítica social y todas fomentan la participación en el desarrollo de una sociedad mejor. Esta cuestión del papel de los hombres como aliados es más propio de la acción en esos movimientos, que del posicionamiento en una u otra corriente teórica y, por tanto, aplicable a todas ellas en principio.

      Un saludo.

  3. Ante todo quiero dar las gracias por el artículo, me parece un tema muy actual. También entiendo que podemos discutir sobre diferentes puntos de vista de este tema siempre desde el respeto.
    Yo personalmente no sé si lo mejor para definirme sería feminista, o promotor de la igualdad de sexos, pero desde luego que estoy a favor de la igualdad, de que todos tengamos las mismas condiciones, salarios, etc..
    La parte que más me llama la atención de este tema sería el de cómo actual los hombres en este caso, sobre todo con la huelga feminista tan reciente. Tal vez suene un poco polémico, pero me parece que aunque la lucha me parece legítima, creo que la forma de abordarla, todavía se debería debatir. Yo personalmente no soy un experto en el tema, pero me interesa porque yo también por lo poco que he leído soy parte del asunto. Y me interesa sobre todo el papel de los hombres en el feminismo. Yo mismo he conocido a mujeres que participan en tales colectivos feministas, y yo me interesé por ellos; pero no porque quisiera monopolizar las reuniones ni mucho menos, sino como simple espectador para conocer esa realidad. Y la compañera me dijo que ese tipo de reuniones deberían ser sólo para mujeres. Eso me lleva a lo que he leído de los grupos mixtos o no mixtos. No quiero decir que este grupo local represente a todas las organizaciones feministas, pero me parece que en cierto modo tampoco se debería cerrar la puerta a los hombres a participar, aunque sea de forma pasiva, me parece que ese tipo de discriminación les hace un flaco favor ya que se corre el riesgo de caer en los mismos problemas que se denuncian contra su situación.
    Desde luego que yo no voy a dirigir la esfera privada de nadie pero aun así, este tema es lo demasiado importante como para dejarnos fuera.
    Es como con otros colectivos que históricamente también han sufrido discriminación, como son el colectivo LGTB+ o la gente de color. Obviamente yo no puedo decir que he sufrido esa discriminación. El riesgo que me parece se puede correr en estas luchas, e insisto, son pocos casos y no representan a todo el colectivo, es que se de una especie de rechazo, casi odio en casos extremos, contra aquello que se está luchando.
    Después de esta chapa, sólo quiero remitirme a lo ya dicho, que creo que para alcanzar la igualdad, habría que tener una representación de todos, aunque como bien se ha dicho, sin querer monopolizar.
    Con esto no pretendo ofender a nadie, así no hacemos nada. Lo que intento es fomentar el espíritu crítico, que al fin y al cabo eso es lo que nos ayuda a ver la realidad y cambiarla entre todos.
    Un saludo

  4. Sirvió muchísimo los comentarios de Sara para aclarecer el tema desde una postura interna, feminista. Me encanto

  5. Me ha gustado mucho el articulo pero me ha creado alguna duda,
    Hace no mucho estaba hablando con una amiga y esta decia que una chica con la que ella habia salido de fiesta iba con un modelito muy provocativo y que con todo lo que pasa a dia de hoy (violaciones) no la parecia muy normal que llevase, aparte de eso tambien decia que luego se quejaba de que ella (la otra chica) no queria nada con ningun tio pero bien que zorreaba.
    Yo soy hombre y me considero aliado, ¿estaria mal que la dijese que esos comentarios me parecen machistas?
    Perdon por si la pregunta parece estupida pero en ese momento tuve mucho dilema.

    • Como le comentaba a otro hombre que preguntaba algo similar pensando en su pareja, esta entrada está más centrada en la posible participación pública en el feminismo (por ejemplo, en redes sociales) que en relaciones personales. No puedo definir tus relaciones personales. Personalmente, yo con mis amigas hablo de todo y sin problemas, y nos señalamos mutuamente las cosas en las que podemos mejorar sin que eso suponga ningún conflicto.

      Obviamente, juzgar como “zorra” a una mujer por cómo vista o porque ose hablar o bailar con un hombre sin tener por ello que comprometerse a tener sexo, es machista. Cuando viene por parte de una mujer se puede entender que esa idea se ha interiorizado desde los juicios recibididos también por ella misma, a la que toda la vida le han estado diciendo cómo tiene que vestir y actuar para no ser una “zorra”. En ese sentido, no es igual que cuando lo dice un hombre, pero claro que se le puede señalar.

      Si se sigue el consejo de escuchar a las mujeres, si de veras se escucha, lo lógico es acabar aprendiendo algo, y es normal que cada vez detectemos más machismo en ese tipo de juicios que teníamos interiorizados, y que queramos compartir ese aprendizaje con las personas cercanas.

      Barbijaputa dijo una vez que prefería que los hombres no andasen explicándole cómo ser feminista… salvo que alguno viese que se quedaba corta. No es mala excepción. Pero cuando hablamos de conversaciones entre amigos, el cómo hacerlo se define más por el nivel de confianza que por ningún posible “protocolo” de acción.

  6. Llegué a tu nota por otra que justamente dice lo opuesto, que los hombres pueden ser feministas, con la cual no coincido, hasta define mal el feminismo apoyándose en la RAE. Gracias por tu claridad en el artículo, lo voy a compartir cuando sea necesario, a quienes quieran escuchar y dialogar. Saludos! :)

  7. Lo siento pero no me parece bien este punto de vista. Para mí, ser feminista es simplemente luchar por la equidad de géneros, es una lucha que nos afecta a todos y por lo tanto creo que deberíamos luchar todos juntos, sin distinciones.

    • Sí, claro, si apoyar el feminismo es algo bueno para mujeres y para hombres. Simplemente, sin intención de hacer distinciones, hay que entender las distinciones que sí hace la sociedad (y que son contra lo que se lucha), no limitarse a negarlas, dejar que sean expresadas y descritas por la parte castigada por ella (las mujeres), que son quienes están en posición de reconocerlas, y tener clara la necesidad de que las mujeres tomen (no que se les ceda circunstancialmente y en base al apoyo mascuino) el espacio que constantemente se les niega. Por ello, ellas deben estar al frente.
      Mientras nos ofendamos cada vez que como hombres no estemos en primer plano de cada causa, mientras nos empeñemos en convertir palabras como “feminista” en una especie de privilegio que, como todos los demás, debe ser ostentado por hombres y, si eso, por alguna mujer; en lugar de como un verdadero compromiso (para el que no se necesitan títulos), poco vamos a conseguir por esa igualdad…
      Flaco favor hace al apoyo de los hombres al feminismo pensar que lo primero que haya que definir en él sea otorgarnos a nosotros el reconocimiento de nuestra vital importancia.

  8. Primeramente debo felicitar la claridad en el artículo y en las respuestas a todos los comentarios.

    “Esa supuesta exclusión sólo se daría si ser aliado fuese ser menos que no serlo, si estuviésemos hablando de repartir derechos (no hay ningún derecho inherente a la participación en una causa social), y no simplemente de dar voz a quienes en realidad sí sufren una exclusión social” Está quizá fue una de las cosas que más ejemplificó esto de la el por que puede ser mal visto el término, creo que nos da un lugar no de protagonismo sobre los hombres sino de participación de las mujeres.

    Pese a que aún no me decido exactamente por alguno de los dos términos y que a ratos ni siquiera quiero optar por uno, agradezco muchísimo la claridad de todas repuestas, porque más allá del término (que muchas veces se puede quedar en algo meramente formativo) muestras super bien lo que implica deconstruirnos.

    Gracias!!

  9. Esto es un poco fuerte, porque realmente si es exclusión, no veo a nadie excluir a los gays del grupo LGTBI+ porque ellos sólo cumplen una parte de ese grupo.
    Los animalistas deberían ser llamados aliados de los animales entonces, y no deben ni recoger firmas por ellos ni participar de esa manera que lo hacen en la lucha de ellos.
    Las mujeres machistas existen, y nadie las llama aliadas del machismo.
    Yo sinceramente estoy me parece una caza de brujas, porque aliado significa que tienes que derrotar a alguien, y que esto es una lucha.
    Si el fin es la igualdad en la desigualdad, entonces la lucha es de tod@s.

    Dónde están las normas del feminismo ? Porque si buscas el significado te saldrá que es cualquier persona que piense así, no te va a salir nada de aliados.

    A las personas heterosexuales no se las prohíbe entrar en los colectivos lgtbi+ ni se les pregunta su sexualidad.
    Por lo que leo entonces los transexuales feministas deben ser entonces o traidores o feministas de segunda, he leído a más de una decir que un transexual debe irse a su colectivo lgtbi+ en vez de al feminista…. Esto ya está pasando a hembrismo, es una pena que el feminismo esté descarrilando de esta forma por gente así.

    • Las personas heterosexuales y cisgénero pueden apoyar al colectivo LGTB+, son absolutamente bienvenidos a ello, pero no son parte del colectivo. Si no, no sería un colectivo, sería la humanidad entera. Eso es equiparable, e igual, los (y las) cis-heterosexuales serían en ese caso aliad@s.

      Un hombre transexual entiende la discriminación que supone haber nacido con vagina, una mujer transexual la de ser discriminada como mujer. En ambos casos, sí pueden hablar del efecto del machismo en primera persona.

      Y los animales no pueden defenderse solos. Esa no es una comparación nada acertada. Las mujeres sí pueden y lo hacen muy bien en muchísimos casos.

      Esa supuesta exclusión sólo se daría si ser aliado fuese ser menos que no serlo, si estuviésemos hablando de repartir derechos (no hay ningún derecho inherente a la participación en una causa social), y no simplemente de dar voz a quienes en realidad sí sufren una exclusión social.

      No se trata de adquisiciones de poder. No debe haber posiciones de poder en una lucha por la igualdad. Se trata, simplemente, de posiciones diferentes ahora, en la sociedad actual, en el machismo. No es el feminismo el que discrimina, es el patriarcado el que nos otorga a los hombres los privilegios.

      El concepto de aliado sólo significa que nos hagamos realmente conscientes de esos privilegios, de la forma en que condicionan nuestra visión del mundo, de las cosas que no sufrimos y ellas sí (todas ellas, incluso las que tengan interiorizado el machismo cultural), y, de hecho, las sufren para mantener esos privilegios nuestros.

      Y si la idea de apoyar una lucha justa, la formación de una sociedad igualitaria, escuchando en primer lugar a quienes han sido calladas, sin necesidad de definir los beneficios directos que tenga para él, molesta a algún hombre, puede estar tranquilo: él no es un aliado…

    • Toda la razón del mundo, sobre todo viendo a toda la gente que se hace llamar feminista (ya sea mujer u hombre) que realmente no entiende o sabe defenderlo.
      Es tan simple entender la finalidad del feminismo que hay personas que intentan buscarle más significado a algo ya definido, véase excluir o diferenciar gente que quiere lo mismo que tú tan sólo porque nació hombre, decir que porque no seas mujer no puedes definirte como feminista porque no se sabe por qué da lugar a gente ofendida, etc.

      El caso es que sí o sí, hay una minoría (espero que no vaya a más) que se toman el tema muy a pecho y creen que pueden llevar el feminismo sólo con mujeres.
      Para quien empiece a convulsionar, tan sólo piensa un poco, ¿ves lógico hacer un movimiento para liberar a la mujer, oprimiendo a hombres?
      En mi humilde opinión creo que no, porque pretendes luchar contra una desigualdad, creando desigualdad, y así llegamos a un bucle infinito donde las mujeres iran cada vez más a su extremo, y los hombres igual pero al contrario.
      Dicho esto, gracias Edea por tu mensaje que sale de lo común por aquí y me resulta agradable el ver que hay gente que piensa como tú, y espero que o este sitio cambie a “aliado hembrista” o simplemente sea un sitio donde poder enseñar como NO ser feminista.

      Y sí, yo también sigo esperando que me enseñen el manual del feminismo, porque al parecer no encajo.

      • Manuales hay muchos… El feminismo parte de una construcción teórica elaborada desde perspectivas históricas, sociológicas, psicológicas, pedagógicas… más académicas o más divulgativas. Si se tiene interés, se puede aprender muchísimo. Ahora bien, si lo único que quieres aportar es tu idea de que la gente se lo toma demasiado a pecho, tu problema no es ser hombre, es tu carencia de interés (en todos los sentidos de la frase). Un saludo.

  10. Guadalupe Garcia Guerrero

    miércoles, 06 septiembre 2017 at

    Muchas gracias por tu texto, me encanto leerlo (disculpa que no use tildes, el tablero de mi compu no me lo permite). Estaba a punto de dejar la lectura justo al final de tu texto pero empece a leer los comentarios y no pude parar. La mayoria de los opinadores hombres simplemente confirman la veracidad de tus palabras. Aqui entre nos: mi opinador favorito fue el camarada-furibundo-hombre-femimista-stalinista.

  11. Muchísimas gracias por el artículo. Un abrazo.

  12. Vamos, que según lo que esta chica propone, la lucha contra el maltrato animal debería ser dirigida y compuesta únicamente por animales ¿no? Pues que tengan suerte los toros para reunir firmas contra la tauromaquia, que creo que con pezuñas es complicado agarrar un bolígrafo.
    Sencillamente ridículo. Yo siempre me voy a denominar feminista, y por mí como si vienen a mi puerta todas las feministas de este mundo a decirme que yo soy un “aliado”, y que no puedo ser más que un mero espectador en su lucha. Pues chicas, que tengáis suerte cambiando la sociedad vosotras solas.
    La autora de estas palabras atribuye inteligencia y bondad infinita a las mujeres, olvidándose de que hay hombres que han hecho y que podrían hacer mucho más por la lucha feminista que muchísimas mujeres. Lo que yo me pregunto ¿ella pondría antes a liderar el movimiento feminista a una mujer machista que a un hombre feminista? Por supuesto que un hombre no puede ser protagonista de esa lucha ni liderarla, pero eso no quiere decir que no deba participar activamente de ella. Ya lo sabéis, soy hombre y soy feminista, y a quién no le guste que se preocupe por cosas más importantes que por imponer un nombre ridículo.