Femenino singular

Imagen sugerida por Silvia de Diego. Autora: Maitena

Hombre, ¿quieres sumarte a la causa feminista? Lee:

Para eliminar el machismo y el patriarcado, el primer paso es neutralizarlos en uno mismo.

El segundo es saber cuan machista y patriarcal se es.

El tercero, asumir que como hombre, perteneces, lo quieras o no, a los privilegiados, lo cual te sitúa, automáticamente, en una posición de respeto respecto a lo que digamos nosotras sobre el machismo, el patriarcado y el feminismo.

El cuarto es aceptar que la lucha por la igualdad, la lideramos ambos. No ahoguéis ni guiéis nuestras voces (que muchos lo hacéis). Y colócate en un discreto segundo plano. Bastante protagonismo se nos ha robado ya.

El quinto es apoyar cualquier gesto que empodere a una mujer. CUALQUIERA. Por ejemplo, cuando una mujer se manifieste no feminista, como hombre y ser humano, debes respetarla y respetar su libertad de expresión. Aunque no te guste lo que diga o piense.

Como hombre, nunca, nunca debatas con una mujer para explicarle qué es el feminismo/machismo/patriarcado, sin antes escuchar lo que ella tenga que decir.

Y sobretodo, jamás violentes a una mujer. Mantén una actitud de respeto y sencillez. Recuerda: En cuestiones de igualdad de género, las dos voces deben ir a una. La tuya no debe ir por encima.

Demasiados hombres, autoproclamándose “feministas”, oprimiendo a mujeres por no compartir el concepto que ellos tienen de “feminismo”. Irrisorio.

Y entre tu concepto y el mio, el mio gana

¿Y sabes por qué gana? Por una mera cuestión de subjetividad. Si estoy deconstruyendo mis conceptos y posturas, el criterio que al final vale, será el mio.

Demasiados contaminantes acumulados en los discursos. Pero tenemos la capacidad de pensar.

La identidad de género no es congénita.

Emplazo a un segundo plano a todo aquel hombre que, declarándose feminista, incurre en imponer su voz y su discurso al mio.

Porque entre lo que él tenga que decir y lo que tenga que decir yo, lo que diga cualquier mujer, debe escucharse por:

a)    La mujer ha sido silenciada e invisibilizada por el hombre. No lo olvidemos.

b)    La tendencia a infantilizar y ningunear el discurso de la mujer, debe neutralizarse, y una buena forma es escoger un segundo plano para permitir la libre (LIBRE) expresión de la mujer. Hacer esa elección, consciente y voluntaria, libera al hombre de la carga que arrastra gracias al patriarcado.

c)    Considero que una mujer feminista, tarde o temprano, rechazará la cesión de ese primer plano y buscará en el hombre a su compañero en la causa.

La mejor definición de PATRIARCADO la leí de Jonatan Kovak: “El patriarcado no es solamente el dominio de un género sobre otro, sino el dominio de las características asociadas a un género (el masculino) sobre todas las personas. Esta estructura simbólica androcéntrica es conformada por todos, especialmente por las personas que no se oponen a las normas que dicha estructura genera, sean o no empoderados por estas. Los hombres que no se ajustan al paradigma androcéntrico y heteronormativo, o los que se ajustan a la fuerza, también lo sufren. ¿Solución? Pues, para empezar, reducir el esencialismo de género y difuminar la distinción entre géneros, limitar el determinismo biológico a su esfera real de acción para que penetre lo menos posible en el terreno político-simbólico (en la medida de lo posible), aceptar que existe una multiplicidad de formas de ser hombre y de ser mujer, de sujetos que no se ajustan a la heteronormatividad (en el fondo no se ajusta nadie al 100%, porque es una abstracción) y que no por ello dejan de ser personas susceptibles de ser deseadas y de ser seres bonitos más allá del peso de las estructuras culturales que nos exigen y nos aplastan”

Debo confesar que me “molesta” que los hombres empecéis a hablar de feminismo. Y más, de forma categórica, como cuando afirmáis que conocéis en profundidad el feminismo. De forma dogmática, cuando os atrevéis incluso a clasificar los feminismos.

O al menos así lo percibo yo.

“Feminismo patriarcal” a muchas les puede parecer un oxímoron y por eso me gusta más la de “Feminismo pro-patriarcal”

En el momento en el que se teoriza con terminología con la que muchas mujeres no están familiarizadas, para hablar de feminismo, desde vuestra posición privilegiada como hombres, me pregunto cuánto hay ahí de feminismo. ¿Un feminismo “real” en el que las mujeres puedan sentirse intimidadas por las voces masculinas que monopolizan el debate, teorizando con palabros para decir qué es y qué no es feminismo?

Sinceramente, gracias, pero no estoy muy interesada en lo que podáis decir vosotros. Prefiero que se expresen mujeres. Disculpadme el sexismo.

Aclaración de por qué gana mi definición a la de cualquier hombre: En un marco en el que un hombre, declarándose feminista, me imponga que estoy equivocada no declarándome feminista, me ningunee e infantilice porque, bajo su paternalista visión, yo “no sé qué es el feminismo” para mí (PARA MÍ) entre su concepto y el mio, el mio gana.

Sí. Para mí. Porque soy yo la que está construyendo/deconstruyendo/reaprendiendo mi postura y mis ideas. Y eso, lo hago bajo MI criterio. No el de nadie más.

No me gusta el feminismo de la igualdad.

Si hay algún feminismo con el que simpatizo, es con el que busca la verdadera independencia y la libre identidad de la mujer. El feminismo de la diferencia, también llamado cultural.

Yo NO quiero ser igual que un hombre.

Exacto: la mujer se ha igualado al hombre en muchos aspectos. Se ha convertido en una pieza en el engranaje de este sistema capitalista, desde un enfoque absolutamente masculino (y patriarcal), dado que es incompatible ese “formar parte del mundo productivo y capitalista” con la maternidad, por ejemplo. Y pongo el ejemplo de la maternidad, porqué soy madre y trabajo. Sé muy bien de lo que hablo…vamos, lo sé en primera persona. En él, en ese mundo, no hay lugar para que la mujer, si así lo desea, desarrolle y viva plenamente la maternidad.

Por esta reflexión, algún hombre me dijo que hablo desde la rabia y el desprecio al hombre. Y no es así. La rabia y el desprecio las siento hacia una sociedad (SOCIEDAD, compuesta por mujeres y hombres) que permite violencia, en todas sus formas, sobre la mujer. Que simplemente por ser mujer, un hombre, si quiere, pueda utilizar tu cuerpo, como él quiera. Que por ser mujer, ganes menos, haciendo IDÉNTICO trabajo a un hombre. Que por ser mujer, lo que digas, no se escuche. Que por ser mujer, tengas la obligación de cumplir cánones de “belleza” esclavistas. Que por ser mujer, puedas ser vendida. Vendida. Que por ser mujer, te puedan extirpar el clítoris. Que por ser mujer, seas carne de cañón para ser indigente y quedar fuera de un sistema consumista y capitalista. Que por ser mujer, un hombre pueda matarte. Así. Sin más.

Todo ello (y más) me genera impotencia. Por eso la rabia, la impotencia y el desprecio. No es hacia “los hombres” eso me convertiría en misándrica y no lo soy.

Esta reflexión, está dirigida a los hombres que “son feministas” pero no están dispuestos a renunciar a los privilegios que tienen como hombres, privilegios que se desprenden del patriarcado en el que han nacido siendo hombres y que SÓLO por eso, les favorece…y les esclaviza, también (esto, las personas que siente desprecio por el hombre, no lo ven).

Si fueses mujer, no puedes saber si te daría igual o no. Puedes especular, pero no lo sabes, porqué no eres mujer. Ni has vivido una vida siendo mujer en un mundo creado por y para hombres. Y precisamente por ese “pequeño” detalle, en la lucha feminista, la mujer debe ser reforzada y apoyada. Por mujeres, claro, pero también y sobre todo por hombres.

Mi crítica (porque también critico) es hacia esos hombres que acaparan las conversaciones y se apropian del “micrófono”. El patriarcado les ha enseñado que, solo por ser hombres, su discurso tiene más volumen y más valor que el de la mujer. Y esto no lo digo yo. Esto, si eres mujer, lo sabes porque creces con ello.

En un discurso por la igualdad entre negros y blancos, en un discurso por la abolición de la segregación racial, que infravalora a los negros, ¿me puedes decir qué hace un blanco con micrófono hablando sobre la dignidad y los derechos de los negros? ¿Acaso los negros no saben hablar? ¿No tienen voz? La tienen, pero se la estarían quitando los blancos.

Pues ESA es mi crítica. Y a los hombres que hacen eso, me dirijo. Que muchas gracias por pedir que no se nos oprima, pero es que nosotras, también sabemos pedirlo. Y no necesitamos textos machistas como alguno que otro que pulula por ahí, para que nos digan que somos bellas cuando nos enfadamos. No necesitamos el beneplácito androcentrista de ningún hombre.

También yo pequé de tratar a las mujeres como unas pobrecitas que no van a entender los palabros que gustan de utilizar los expertos en feminismo.

Fue un hombre el que me hizo darme cuenta de mi error. Y no pasa nada. Le escucho (porque hay discursos que tengo superados, reflexiono y me digo “pues es verdad, la mujer que no lo entienda, ya preguntará, que tontas no somos”)

Y lo que es evidente es que no os sienta bien que una mujer os pida que os coloquéis en un segundo plano en la lucha por la liberación de la mujer, en la lucha contra la opresión de la mujer. ¿Por qué os sienta mal que algunas mujeres os pidan que las dejéis hablar a ellas?

Si se estuviese hablando sobre la identidad de las Islas Canarias, lo natural sería que todo el mundo hablase si así lo desea, pero yo, como peninsular, cedería protagonismo a los canarios. Y sin traumas. Y, si un canario me dijera “mira, perdona, está genial que des tu punto de vista como peninsular, que es muy respetable, pero si no te importa, voy a dar yo mi opinión como canario”, yo no me rasgaría las vestiduras. Ni le diría que está rabioso. Yo, tranquilamente le diría: “Pues es verdad. Sobre identidad canaria, conocerás tú más que yo”

Si en una reunión sobre segregación racial en Sudáfrica, un blanco cogiese el micro, y dijese: “Conozco el racismo en profundidad. Existen principalmente dos clases de racismo”, sabes que los negros lo mirarían flipando un poco, ¿verdad?

Pues, con esto, lo mismo. Los hombres por supuesto que estáis en nuestra lucha. Pero no pasa nada cuando una mujer os pide que os coloquéis en un segundo plano si se va a hablar de opresión, violación, maltrato, etc. Ellas sabrán un poquito más que vosotros sobre eso. Me refiero desde el punto de vista de la victima.

“Si le explicas a alguien qué es el esclavismo y te lo cuestiona, es esclavista. Si le explicas a alguien qué es el feminismo y te lo cuestiona…”

Estoy tranquila, y tengo bastante claro mi posición al respecto. Y cuando dudo, o no lo tengo claro, pregunto. Pero, por supuesto, de feminismo oiré a hombres y mujeres, pero yo (y digo YO) daré prioridad a las voces de las mujeres. Y esto, cuanto peor te siente, más alienación patriarcal y machismo muestra en ti.

Pero eso no quita que yo pueda sentirme molesta porque, una y otra vez, compruebo que hay demasiados hombres aleccionando a mujeres sobre feminismo y machismo. Y, sinceramente, se puede teorizar sobre todo. Se puede saber mucho en la teoría,  pero de ahí a vivirlo como mujer va un mundo. Así que, cuando una mujer les recuerde justo eso, relájense y reconozcan que el patriarcado los pone en guardia, porque, asumiendo que son hombres en una sociedad creada por hombres, para hombres, es cuando REALMENTE podrán empezar a neutralizar su alienación patriarcal y estar dispuestos a abandonar los privilegios que, como hombres, tienen en una cultura androcéntrica.

Y otra cosa: Argumentar que soy misándrica y que mando callar a los hombres porqué tienen polla es lo mismo que llamarme “feminista histérica”, y eso es muy viejo. Pero claro, es muy guay decir “yo quiero la igualdad entre hombres y mujeres” aunque, cuando una mujer rasca y va al fondo del escroto, eso no guste y ella sea una histérica misándrica.

Más mujeres opinando, que la voz de los hombres ya esta muy oída. ¿Molesta que diga esto? Pues es la pura realidad.

No es fácil detectar la propia alienación patriarcal… pero es vital hacerlo para la emancipación de la mujer, paso previo para romper la dicotomía de géneros mujer/hombre.

Por otro lado, e intentando hacer “autocrítica” creo que “el feminismo” lo hacemos las mujeres. Y los hombres también. El feminismo, es, hoy, un movimiento que afecta a toda persona pro derechos humanos.

Creo que las mujeres deben/debemos aprender a no caer en miradas paternalistas (propias del patriarcado que hemos mamado todas) respecto a las otras mujeres.

Creo que las mujeres debemos apoyar a la mujer. En cualquier acto que realice ésta para empoderarse. Comprender que cada persona tiene su proceso vital.

Creo que, entre muchas mujeres, hay una predisposición a la crítica agresiva y al rechazo a cualquier expresión e interpretación del feminismo de OTRAS mujeres, que no coincida con el de ellas.

Creo que falta un respeto sincero hacia los feminismos de las “otras” mujeres.

Creo que demasiadas mujeres, pretenden agenciarse el feminismo como propio y todo lo que no sea ESO, no es feminismo.

Mi crítica a las mujeres feministas que claman “¡Muerte al hombre!” (como constructo social o como madalena, me importa tres pitos): Si vamos a cargarnos constructos sociales, nos los cargamos todos, que están igual de adulterados.

Creo que el feminismo se esta “intelectualizando” tanto, que la mayoría de las mujeres, paradójicamente, se está quedando fuera.

Y esto hay personas a las que no se les puede decir, porqué se han enrocado TANTO que cualquier factor “discrepante” o crítico, lo ven amenazante… lo que las lleva a una posición defensiva. Se sienten atacadas y actúan con agresividad, indiscriminadamente. Con el mismo tono agresivo responden a un ataque machista que a una franca duda sobre el objetivo del feminismo.

Creo que hay que bajar el nivel y el tono y ser capaces de dialogar y debatir en un clima sosegado, así como de permitir espacios dónde todas las mujeres tengan cabida y espacio para deconstruirse.

Y creo, también, que FEMINISMO es que TODAS las mujeres tengan acceso (tecnológico e intelectual) a todo tipo de artículos, escritos, pensamientos… al conocimiento. Para poder desarrollar eso tan escaso y tan necesario: el pensamiento crítico. Porque el EMPODERAMIENTO no “se da”, se toma y se ejerce.
MÁS DE CARME: http://miplandeviaje.blogspot.com.es

 

OTRAS LECTURAS:

5 Comentarios

  1. Me encanta como escribes y respeto tu forma de pensar (se nota que principlamente piensas por ti misma; que no sigues sin más el guión que te han dado otras personas como mucha gente hace ultimamente). Sin embargo, tengo algunas preguntas y comentarios (ya de entrada gracias por leerme, porque anda que no es un tocho):

    a) Si como dices la lucha por la igualdad la lideramos ambos, ¿no es una contradicción continuar diciendo que el hombre debe relegarse a segundo plano en ésta?. Por poner un ejemplo, y sin que esto nos distraiga de la primera pregunta, ¿Cuánto nos habríamos perdido en el progreso del feminismo si no hubiésemos aceptado como a uno de los líderes en vanguardia del mismo a John Stuart Mill sólo por ser hombre? Está claro que la inmensa mayoría van a ser mujeres, sería imposible lo contrario, pero hombres haberlos ahí y más que puede haber por tanto ¿o no?

    b) Con respecto al quinto punto que mencionas, juraría que estás comentiendo un fallo directo de lógica. Cito: “El quinto es apoyar cualquier gesto que empodere a una mujer. (…) debes respetarla y respetar su libertad de expresión. Aunque no te guste lo que diga o piense”. Respetar la libertad de expresión de un ser humano está a mucha distancia de apoyar aquello que está expresando. Yo puedo permitir que alguien de su opinión sobre la supremacía blanca en favor de la libertad de expresión, pero nunca voy a apoyarle ni incentivarle a que continúe, ahora bien, por principios tampoco se lo voy a impedir. ¿Ves a qué me refiero?

    c) Aunque sustancialmente estoy de acuerdo con lo que comentas respecto a que entre lo que una mujer tenga que decir sobre el feminismo/machismo/patriarcado y lo que un hombre tenga que decir, la opinión de la mujer merece especial atención, te suplico que te familiarices todo lo posible con esta falacia lógica: Argumento ad hominem (https://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_ad_hominem). La cual explica, en resúmen, que un argumento es cierto o falso por sí mismo con absoluta independencia de quien lo dijera. Si Mussolinni si hubiese levantado un día diciendo que todos los seres humanos tienen los mismo derechos podríamos haberle hecho callar diciendo que él era un fascista tiránico que no comulgaba con lo que decía; pero una cosa no quita la otra por más que no queramos asumirlo, lo que Mussolini dijo era cierto de todas formas. Si se diera el caso de que un hombre diera una opinión perfectametne correcta sobre lo que es el machismo y apareciese una mujer que dijera que el machismo deriva del colonialmismo francés y que incentiva principalmente a la destrucción del medio ambiente, en honor a la verdad, daría absolutamente igual que fuese mujer, sencillamente está equivocada. ¿Cómo hacemos pues para dar más atención al argumento de una mujer que al de un hombre y al mismo tiempo no faltar jamás a la verdad? Me imagino que es cuestión de detalles y de alejarse siempre de cualquier absolutismo en el pensar. En base a lo mismo, es imposible afirmar que un hombre JAMÁS podrá conocer en profundidad el feminismo, dado que al fin y al cabo es un ser humano con exactamente las mismas capacidades que el otro sexo, al margen de que goze de privilegios y de que no sea labor suya deconstruir y explorar los límites de la cuestión. Puede por tanto hablar con toda la libertad que le plazca acerca de éste e incluso educar sobre el tema si llegase a estar lo bastante capacitado, siempre y cuando nunca coloque su voz por encima de la de las mujeres por ningún motivo que vaya más allá del argumento en sí. Es una cuestión puramente axiomática.

    d) Un apunte rápido en el que hasta cierto punto peco de demagogo (no por ello faltádome razón). Cito: “En un discurso por la igualdad entre negros y blancos, en un discurso por la abolición de la segregación racial, que infravalora a los negros, ¿me puedes decir qué hace un blanco con micrófono hablando sobre la dignidad y los derechos de los negros?” Ejem, Lincoln. Nuevamente no importa quien diga o haga lo correcto siempre y cuando se haga; un blanco liberó los negros de E.E.U.U (luego quedo muchísima lucha por delante, claro, aquí no se hacen milagros). Metaforeando más la cuestión, ¿y si llega un canario y me dice que la identidad canaria tiene que ver con la independencia de Colombia? A este tipo de razonamiento me refiero; es una falacia de libro: aquello que parece cierto pero se basa en un error de lógica.

    -“Y lo que es evidente es que no os sienta bien que una mujer os pida que os coloquéis en un segundo plano en la lucha por la liberación de la mujer, en la lucha contra la opresión de la mujer. ¿Por qué os sienta mal que algunas mujeres os pidan que las dejéis hablar a ellas?”. Los hay seguro, en mi caso no es así para nada; no lo estás entendiendo cuando decimos (los que pensamos como yo, digo) algo con respecto a esto. No nos molesta que se nos relegue a segundo plano, no van por ahí los tiros; lo que decimos es que…dirijase a los puntos a) y c). No nos molesta que ni que se os oiga más ni que estemos en la retaguardia, ningún feminista auténtico te dirá nada distinto a que eso es lo que tiene sentido; no tiene nada que ver con el orgullo, tiene que ver, insisto, con lo que he comentado.

    -“Creo que, entre muchas mujeres, hay una predisposición a la crítica agresiva y al rechazo a cualquier expresión e interpretación del feminismo de OTRAS mujeres, que no coincida con el de ellas. Creo que falta un respeto sincero hacia los feminismos de las “otras” mujeres. Creo que demasiadas mujeres, pretenden agenciarse el feminismo como propio y todo lo que no sea ESO, no es feminismo.” Gracias a dios. Un millón de veces gracias por tu lucidez. He tenido varias amigas a las que les han hecho una auténtica persecución por dar opiniones dispares a las de su colectivo o sencillamente relacionarse con personas que abandonaron el grupo (de hombres ya ni hablo). Mucha sororidad y mucha libertad de expresión y mucha historia pero aquí según donde te metas estás al dictado del “Partido”, que por supuesto siempre es la voz de la razón. Cuando me pongo a pensar en ello, llego a la conclusión de que hemos pasado de una ignorancia analfabeta a una ignorancia charlatana. A base de palabrería, demagogia, retórica y poder de palabra nos pasamos por el orto lo que tiene sentido y lo que no, lo que justifique nuestro punto de vista es válido, lo discrepante no debe escucharse, el debate es innecesario solo haré uso de la cacofonía de aquello que quiero oír, y me armaré con más y más discursos sin poner a prueba mis ideas con las del otro lado de la mesa, que es como al final aprendemos y progresamos.

    Eso es todo. Por descontado que con el grueso del artículo estoy en total acuerdo, comento la duda y el desacuerdo. Doy por sentado que al menos la mitad de lo que he escrito ya te lo habrán comentado antes, así que te pido paciencia porque todo lo que pretendo es que aclaremos nuestras ideas. Un abrazo y enhorabuena por el artículo.

  2. Con permiso… creo que entiendo tus palabras y me ha llegado tu mensaje, no es fácil el camino, demasiados arquetipos grabados en nuestras mentes de hombres y de mujeres desde críos, ahora es tiempo de empezar a darse cuenta que estamos inmersos en un error de base.
    ¡Vamos a cambiarlo! ¡Y entre todos!

  3. Bravoooo, buenísimo el artículo! no sé cuantos se identificaran con él y a cuantos les supondrá reafirmarse en su resistencia, quien quiera romper moldes y aprender, aprenderá. :)

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