Lo peor del amor es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos…

Lo peor del amor – Joaquín Sabina

 

Tres Puntos es el espacio personal de una mente caótica y suspensiva: la de Andrés Jurado, escritor de vocación inacabada, como inconclusas quedan las frases con tres puntos misteriosos que despierten la historia en la mente del lector, en lugar de contarle los finales construidos.

Esta página se presenta como un archivo cerrado en el que se acumulan las ideas, historias, sueños, fantasías, inquietudes… de su autor, pero también como una puerta abierta…

Mis inquietudes (ya es hora de hablar en primera persona) son todas, mis talentos algo menos. Por ello, si bien el compromiso con este espacio es mio, e iré dando forma a esta experiencia con mis propias historias, ideas, opiniones… me gustaría contar con la colaboración de todos aquellos que no encuentren lugar mejor para mostrar sus talentos… no necesariamente literarios… se aceptan también dibujos, fotografías, o descripciones de proyectos que merezcan llegar a la gente que pueda leer los contenidos de esta web, sean cuántas sean esas personas… todo queda en suspenso…

Sí, todo queda en suspenso (aunque esperemos que no en el sentido escolar de la palabra):

¿Cuál es la periodicidad de las entradas? Idealmente, habrá nuevo contenido cada día, pero no quiero incumplir promesas, así que haré pocas. El ritmo de la página dependerá de mi situación personal, del tiempo del que disponga fuera de otras obligaciones, de la audiencia, del número de colaboraciones…

¿Cómo puedo colaborar? Para colaborar con tus artículos, reportajes, relatos… envía tus contenidos a colabora@trespuntos.es. También puedes contarnos cualquier proyecto del que consideres que se debería hablar en este espacio o una propuesta de colaboración más continuada (con una “columna” propia de opinión, o una historia publicada por capítulos).

¿Serán visibles mis colaboraciones? Todas las entradas que yo publico se pueden localizar según la categoría con la que encajen en el menu. Las que me mandéis vosotros estarán en el apartado colaboraciones, aparte de en la categoría que corresponda según lo que sea (historias, fotografías, recomendaciones, o un artículo de opinión o crítica más propio del blog), así que serán más visibles que las mías.

¿Estará monetizada esta experiencia? No al principio, y no por finalidad. Pero, si llegase a la audencia suficiente como para que las exigencias crezcan, y necesite del beneficio económico que me libere de otras obligaciones que me impidiesen dedicar el tiempo suficiente para dotar de contenido de calidad este proyecto, podría plantearse. Aunque, si así fuera, puedo formular la promesa, por una vez sin que esté abierta a interpretaciones, de que controlaré todos los contenidos aquí mostrados: no voy a poner publicidad contextual… no voy a permitir que, al lado de un posible artículo sobre los derechos del consumidor ante los abusos de las empresas de telecomunicaciones, se os muestre la última oferta de Timofónica

¿Y qué gano por colaborar? Lo mismo que yo. Mientras la página no esté monetizada de ninguna forma, los beneficios serán más personales que otra cosa: teniendo un espacio dónde publicar, entrando en contacto con otras personas de intereses similares a los tuyos… Y si, en algún momento, se generasen ingresos de cualquier tipo (mediante sponsors, iniciativas de crowfunding, venta de merchandising…), directamente derivados de la actividad de la web (si, por ejemplo, alguno de los colaboradores, incluido yo mismo, pusiese una novela a la venta, el enlace de compra se publicaría en la web, pero ahí los beneficios serían exclusivamente para su autor, salvo que esto no se hiciese como favor a un colaborador, sino como promoción contratada por un autor ajeno al proyecto que decidiese, para ello, ceder un porcentaje de las ventas a la página), el reparto de los hipotéticos (lo que estoy diciendo es por curarme en salud, pero, como ya he dicho, en un principio no habrá beneficios económicos y tampoco es esa la principal finalidad del proyecto) beneficios se hará de forma proporcional al grado de actividad (en caso de que esa parte proporcional para, por ejemplo, una colaboración puntual, fuera demasiado insignificante como para compensar siquiera los gastos derivados de una transferencia bancaria, y aunque, por ello, no se ingresasen, se tendrían en cuenta por una posible acumulación derivada de nuevas colaboraciones).

Y, para ser defensor de esos tres puntos que insinúan más de lo que dicen, ya estoy contando demasiado, así que, sin más…

¡BIENVENID@S A TRES PUNTOS!
Andrés Jurado