He leido varios artículos con un título similar o idéntico al que yo le he puesto a esta entrada, pero prefiero no hacer un recopilatorio de lo que he leido, sino un resumen de lo que he aprendido de mi propia experiencia, desde una perspectiva práctica y bastante humilde (no soy “community manager” precisamente).

Por ello, estos “mitos” parten de lo que yo mismo creía no hace mucho y es posible que muchos de los que puedan leerlo ya estén muy por delante, pero también puede ser que ayude a alguien (sea empresario, artista, profesional freelance o lo que sea) que estuviese tan perdido como yo lo estaba.

1) En un perfil de empresa, escribe la empresa: la persona no importa.

El anonimato está muy bien para el moderador de un foro, cuya única función sea la de explicar y aplicar unas normas de convivencia y que lo único que tenga que transmitir sea autoridad, pero si quieres conectar con tus clientes, si buscas su implicación, su respeto, su confianza, eso no te vale.

Por supuesto que en un perfil de empresa quien escriba siempre lo hace representándola y no debe olvidarse nunca de ello, pero revisemos quiénes tienen más seguidores en las principales redes sociales ¿personas o empresas? personas… o ¿qué es lo primero que hace un comercial al contactar con un cliente? presentarse, como representante de su empresa, por supuesto, pero, en primer lugar, con su nombre.

Es necesario empatizar con el cliente y, para ello, debe poder ponerte un rostro, una identidad personal además de la corporativa. Ese “rostro” no tiene que ser el del dueño de la empresa, pero tampoco el de un becario.

2) Mi éxito se mide por el número de seguidores

Si una empresa tiene 5000 seguidores de “intercambio” (te sigo para que me sigas), que no le prestan atención, con los que no interactua… no tiene nada. Si tiene 300 seguidores que le aportan algo en sus comentarios, que comparten con sus propios seguidores la información de la empresa (dándole seguidores indirectos)… tiene un tesoro.

Cuida a los que tengas y analiza su grado de interacción contigo y de qué forma puedes implicarles.

3) Las redes sociales son una mera herramienta de promoción para las actividades de mi empresa

Y de fidelización de clientes, de información, de investigación de mercados, de actualización de recursos o incluso de seleccón de personal…

No cometas el error de entrar sólo en tu perfil viendo lo que ya escribiste y añadiendo algo más. Entra en la página de inicio y lee lo que dicen los demás.

4) En un perfil de empresa sólo se debe hablar de la empresa

No seré de los que te digan que cuentes un chiste de vez en cuando, pero si el campo al que se dedica tu empresa interesa a tus seguidores, te agradecerán que compartas con ellos las noticias, curiosidades, artículos, etc. en ese campo (o en otros afines), aunque no impliquen a tu empresa directamente y eso hará interesante tu perfil incluso para quien no sea (aún) cliente tuyo.

5) Debo escribir todos los días para que se sepa que presto atención a mi presencia en la red

Debes estar presente, pero tus seguidores no sólo te siguen a tí….

Si estás 2 días sin escribir nada porque no tienes nada que decir, no es ningún trauma (he dicho 2 días, no 2 meses… si en 2 meses no tienes nada que decir tu menor problema son las redes sociales…), pero si te pasas 2 días poniendo tonterías artificiales y sin interés, estarás estorbando a los usuarios en su revisión de lo publicado en todos los perfiles que siguen y acabarán bloqueándote.

6) La mejor forma de organizar mi tiempo en las redes sociales es aprovechar los tiempos muertos

En uno de esos artículos que mencionaba al principio con títulos similares al de esta nota, recomendaban conectarte a tus redes sociales cuando fueras de un lado a otro: en el metro, en avión, en el tren, en un taxi…

Sinceramente, creo que aprovechar ese tipo de “huecos” es como comer entre horas: a veces apetece, pero como costumbre acaba siendo malo para la salud.

En esos momentos puedes desconectar o planificar u organizarte (si tienes una empresa tienes muchas cosas en las que pensar aparte del twitter o el facebook). Hay páginas que te permiten programar tus publicaciones, conectar perfiles entre sí… y, para las que no, sí que puedes abusar de un becario (para eso están, jeje) que sustituya esa herramienta.

Está bien que te conectes en alguno de esos momentos, porque quieras informar de algo de lo que te acabas de enterar o porque te parezca un buen momento para leer las publicaciones de otros y “cotillear” un poco en busca de nuevos perfiles de interés, pero para esto también es necesario organizarse, tener unos horarios y no limitarse a los “tiempos muertos”, aunque mantener tu presencia en redes sociales no requiera realmente de tanto tiempo como el que pueda parecer al principio.

7) Hay 2 redes sociales en las que debo estar: Facebook y Twitter

Vale… admito que esas dos valen lo mismo para un roto que para un descosido (sobre todo, facebook), pero hay muchas, y tu actividad, tu imagen corporativa o el target con el que te interese relacionarte son las que definen cuáles te interesan más.

Aparte de esto, lo típico (pero no por ello ni obvio no prescindible): participa dialógicamente y no como mero transmisor, implica a tus clientes (mediante encuestas, concursos, debates, preguntas abiertas, “buzón de sugerencias”…), asesórate (los “community manager” esos que mencionaba están para algo y te van a decir mucho más que todos los artículos de este tipo que puedas leerte), no caigas en el burdo “spam” y procura ir aprendiendo de la práctica (de la tuya propia, que es la única que se te puede aplicar).