He puesto este anuncio en diversos medios (incluso en el “Que me croas!”) a ver si encuentro algo asequible :

Bufón de pasado principesco alquila charca en buen estado para pasar sus últimos días

Os lo explico un poco…

Hace mucho mucho tiempo (o “érase una vez que se era” si preferís esta fórmula) yo era un sapo feliz. Saltaba entre hoja y hoja en mi charquita, modesta pero muy bien conservada y que mantenía limpia y ordenada.

De vez en cuando pasaban por allí princesas, con no sé bien que intenciones, pero que me daban muy mala espina (se agachaban y acercaban su boca a mí… Creo que querían lamerme para pillar un colocón, pero yo no soy de ese tipo de sapo…) y yo saltaba rápidamente para que no me alcanzasen.

Hasta ahí todo bien, pero un día fue un príncipe el que vino.. Le miraban raro (parece ser que la caza del sapo sólo estaba bien visto en las mujeres), pero yo me distraje mirando sus pedazo de abdominales de gimnasio que me volvieron loco y me pilló desprevenido…

Fue darme un beso y de repente era yo el que andaba (en lugar de saltar, que era más divertido) en mallas y exageradamente enjoyado (con lo sencillito que fui yo siempre…)

No digo que me quejase… en ese momento aún me distraía la tableta de su torso y durante un tiempo estuvo bien… Pero el amor sólo es eterno mientras dura (y hasta el abdomen se le cambió por barriguilla cervecera)…

Al príncipe de repente le dió un venate raro y después de hablar con su rey-padre (de forma poco amable) se le antojó encerrarse en un armario del castillo y ya no salió más de alli que yo sepa.

Hubo otros príncipes.. Algunos al final me salieron rana y otros me hicieron sufrir a mí otras mutaciones… El último me convirtió en bufón.

Llevo mucho tiempo ya de castillo en castillo, haciendo reir a muchos príncipes que pronto se aburren de mí, y yo ni siquera llego a verle la gracia al asunto en ningún momento…

Ahora sólo busco volver a mis orígenes, a mis alegres saltitos entre hoja y hoja… Pero quien sabe, quizás algún día me decida a poner otro anuncio, más o menos así:

Sapo, no demasiado guapo, no demasiado cariñoso, no demasiado divertido, no demasiado inteligente… pero sí lo suficiente, busca sapo no demasiado similar pero sí lo suficiente para compartir charquita no demasiado grande pero sí lo suficiente para compartir

Hasta no demasiado pronto, principitos.