Las chicas lo pueden todo…. al menos eso digo yo siempre, pero no es verdad.

No porque no pueda, sino porque en el fondo el ser humano es un invento defectuoso. Entre las miles de taras están la de odiar la soledad como si fuera una maldición, la de huir de la oscuridad como si fuera una trampa mortal, vivir batallas épicas como la de 300 con una cucaracha, tener miedo por todo… incluso por las cosas mas inverosímiles… como la Hipopotomonstrosesquipedaliofobia o, lo que es lo mismo, miedo a las palabras muy largas (si la has leído, o al menos intentado y te has meado en las bragas… ¡lo tienes!). [...]